Hay logros que no caben en un sueldo, un título o un currículum. Superar un miedo, atravesar una etapa difícil, recuperar la calma o aprender a estar bien con uno mismo también es éxito, aunque nadie lo vea ni pueda medirlo.
Tanta cosa con el 50/50, quien habrá sido el que no pudo sostener algo que se inventó tremenda ridiculez. Quien merece, no pide y quien da, no pregunta. Listooo!
Ultimamente, mi mayor deseo es que los planes de Dios coincidan con los míos, pero si no es así, que prepare mi mente y mi corazón para aceptar con fe todo aquello que tenga preparado para mi vida.
Durante 8 meses llevé a un compañero al trabajo porque vivía cerca. Nunca le pedí gasolina. Un día mi coche quedó en el taller y le pedí que me recogiera él. Me dijo: "Me pilla mal desviarme". Al día siguiente dejé de pasar por su casa. A los diez minutos me escribió…