Patricia Bullrich sigue con la lógica represiva sin límites: ahora contra Alesia Abaigar.
Tres días incomunicadas junto con su madre de 70 años y sin decirles el delito de las que se acusaba. Hoy le deniegan excarcelación y la mandan a Ezeiza. ¿De qué se la acusa? De poner un pasacalle y tirar bosta en la puerta de la casa de Espert: una contravención municipal.
Si todos hacen silencio el avasallamiento avanza. Exigimos su libertad.