Una leyenda japonesa dice que a veces lo que parece mala suerte es protección. Si pierdes el autobús, quizá evitaste un accidente. Si alguien se va, quizá está dejando espacio para quien sí debe llegar. No todo lo que se pierde es una pérdida
Cuando el acuario cierra en Japón, unas pequeñas nutrias ayudan a su abuelo a recoger todos sus juguetes. Y por portarse tan bien, reciben cubitos de hielo como premio.