O sea digamos, somos un país de argentinos pero no de boludos. Si el estado te regala la mercadería, o sea el dólar norteamericano que adquiere tomando deuda en el exterior, vamos y la compramos barata. Porque recordamos a Videla y a Martínez de Hoz. Porque recordamos a Alfonsín y a Sourrouille. Porque recordamos a Macri y a Caputo. Porque recordamos a Milei cuando hablaba de dolarización y de peso-excremento.
La emisión monetaria de Caputo y Milei es decomunal. Nunca se falsificó tanta moneda en Argentina como durante los 30 meses que lleva este gobierno. La población debe prepararse para sufrir cada vez más inflación nominal en pesos, por supuesto sin recibir ingresos compensatorios.