Hoy caminé por el barrio viejo de Sevilla, probé churros con chocolate nuevo y disfruté la brisa del río Guadalquivir. Un día perfecto de descubrimiento local.,
[En la hora de estrellas, el pequeo local de comidas sigue encendiendo su luz cálida — un tazón de sopa humeante espera a quien lo necesite, aquí no hay prisa, solo calma.],