@turcocarp Que vaya nomas el chacho. La solución a esto es Ramón Ángel, los pibes y los 3/4 refuerzos rescatables de los 60 que trajeron. Pero bueno, el fútbol te lo maneja un español.
Cabo Verde: entró 2-2 y terminó 3-2
Egipto: Entró 1-2, asistió a Messi y terminó 3-2
Suiza: entró 1-1 y terminó 3-1
Inglaterra: entro 0-1 y terminó 2-1
Se metió en el bolsillo a Neymar, a Luis Díaz y hoy a Bellingham. Nació para ser ganador y corajudo. Y es bien nuestro.
Ni más ni menos que el último gran ídolo de la historia gloriosa del Club Atlético River Plate. Un auténtico crack de época. El arquero más determinante que de nuestras vidas.
Uno se la robó a Salah en la puerta del área propia como si fuera el mejor defensor del mundo y la abrió como un enganche. El otro definió como el mejor 9 del mundo siendo 5. Enzo y Julián. La misma fórmula de Qatar para rodear a Messi. De River para el mundo.
Alianza Lima, U. Católica y Huracán los dejaron afuera en la Bombonera en 15 meses. Y un gol sacando del medio en el momento de más ebullición en la historia de ese estadio. Nunca hubo una mentira tan grande como ese inodoro que nunca van a poder remodelar porque se les derrumba de mierda. Una mística que nunca existió ni va a existir.
1- River hace muchísimo tiempo necesita entrar en una época de barajar y dar de nuevo. Pero de verdad. Desde el cero absoluto. Perder una final genera una angustia muy cruel sea cual sea la manera porque los hinchas merecíamos más que nadie no solo un desahogo sino también ese envión para liberarnos y sacarnos presión todo el segundo semestre y para ya planificar la Libertadores que viene. Y el resultado de ayer para ese objetivo principal tenía que ser anecdótico, porque hoy si hubiese sido post victoria estaríamos diciendo lo mismo.
2- Es tiempo de mucha reflexión interna. De también empezar a madurar como club en las decisiones futbolísticas y técnicas, al mismo ritmo o incluso mayor de cómo se piensa a nivel obras e infraestructura. El circuito tiene que empezar a ir de la mano, porque tu principal fuente de ingreso y la pasión más grande del hincha no puede seguir temblequeando ni seguir fumándose papelones evitables, y que tampoco nos quede la sensación certera que a la vez perdemos finales a las cuales futbolísticamente nunca merecimos estar.
3- Desde las futuras contrataciones, priorizar netamente la inteligencia sobre el talento. Porque nosotros tenemos una escuela de pibes plagadas de calidad a corto y mediano plazo y tienen que seguir estando, pero no pueden rodearse de algunos futbolistas mayores de 25 o de 30 poco pensantes y con aura netamente perdedora. Se tiene que acabar que los jugadores que se mandan cagadas o irresponsabilidades fuera de la cancha ni siquiera sean multados o expuestos, sin la necesidad de contar los motivos pero sí dejandoles en claro abiertamente como club que deben ser más profesionales las 24 horas.
4- Hay que apuntar a encontrar a los futuros Baroveros, Mercados, Vangionis, Sánchez, Rojas, Pisculichis, Moras, Maidanas, Pinolas, Scoccos, etc, independientemente del puesto. Tipos con hambre de verdad. Que no les de lo mismo y que a la vez sientan que llegar a River es la oportunidad más hermosa de sus vidas y que no la van a dejar pasar por nada como hicieron los antes mencionados, quienes encontraron los puntos más altos de sus carreras con nuestra camiseta. Futbolistad como Acuña, Moreno y Vera pueden ir camino a eso si en este mercado que viene quedan bien rodeados.
5- Y también hacer un cambio rutinario desde las decisiones de los entrenadores de turno, donde ya no nos podemos ahogar en el fondo del mar brindándoles oportunidades a tipos que estuvieron años sin subirse a ningún tren. De dejar de priorizar trayectorias por sobre presentes. De dejar algunos caprichos de lado. Coudet llegó con este equipo mucho más lejos de lo que todos creíamos porque en líneas generales hizo un buen trabajo a conciencia hasta ayer, cambió mucho del chip netamente perdedor, tuvo sus cuotas de fortuna y podía salir airoso de cualquier eliminación porque sabemos la clase de plantel que tiene River y además todos los lesionados que hubo y las ausencias que tuvo. Pero su accionar táctico, estratégico y emocional en la final incluso sacándose de quicio lo mete también en la bolsa de la crítica fuerte cuando haciendo lo lógico podía haber salido airoso de esa bolsa de grandes responsabilidades.
6- Hace 3 años que nuestras mayores alegrías son los fracasos de Boca, y que cuando llegamos a los partidos decisivos no los merecemos ganar, los jugamos al trote o hacemos papelones, por lo menos de mínima siempre pasa una de esas. Así nunca llegaremos a ser la potencia que todos ansiamos. River es muy grande para masticar mierda y pegarnos tiros en los pies sin parar semestre tras semestre. La paciencia ya llegó a su fin hace mucho y ya nos están pateando el corazón en el piso. Todos. Del primero al último de los que toman las decisiones fuertes. Déjense de hinchar los huevos.