Me cuesta entender la necesidad de algunas parejas adultas de ventilar públicamente sus sentimientos más intimos.
De lo que estoy convencido es de que esa necesidad es enfermiza: cuanta más aprobación necesitas, menos has madurado.
Me inclino a pensar que entienden el amor como un trofeo, más que como un privilegio.
Si eres un afortunado, lo quieres compartir. Si eres un elegido, te lo quedas para ti.
#LasOtrasReglasDelJuego