Antes del terremoto del 24 de junio, las antenas Starlink costaban 320/350 dólares. Desde el 25 de junio en adelante, se consiguen mínimo en 620 dólares, pero hay lugares en los que ya sobrepasan los 900 y 1000 dólares.
De verdad que los comerciantes en Venezuela son unas sanguijuelas que se olvidan que el karma siempre llega.
Después que esta tragedia se supere tenemos que declarar el Estado Vargas como Parque Nacional del país sólo con propósito recreacional. No nos podemos permitir volver a vivir las mismas escenas de hermanos bajo escombros por causa de agua o sismos.
No es un castigo divino.
No tiene qué ver con cultos sincréticos.
No es una cuenta pendiente que nos están cobrando.
No es un evento kármico.
Refugiarte en Dios está bien, asumir que merecemos esto, no.
Voy a bloquear a cualquiera que diga que el terremoto en Venezuela fue causado por santería, energías espirituales negativas o la celebración de San Juan. No pueden ser tan brutos y desubicados