Las personas más indignadas por el “correcto uso del lenguaje” que por el fallecimiento de une magistrade.
Esconden cobardemente su discurso de odio en su falsa ética y moral.
Se justifican con una religión que en ningún momento dice “celebra la muerte del prójimo”.
Personas que se dicen pro vida, a menos que esa vida no se ajusta a sus ideales.
D.E.P Jesús Ociel Baena.