Dan risa —o pena— las piruetas matemáticas que el oficialismo hace al pretender “redondear” las cifras para intentar de convencer que 85 senadores corresponden a las 2/3 partes de los 128 integrantes del Senado. Los 85 votos que el morenismo hoy tiene (incluyo los de quienes han traicionado a sus electores que los eligieron como legisladores de oposición) equivalen al 66.40% del universo total de 128 integrantes del Senado, que es menos de las 2/3 partes que la Constitución pide como mínimo para aprobar las reformas constitucionales (2/3 partes que corresponden a un porcentaje de 66.66% sobre el total).
Entiendo su desesperación y enojo porque las malditas matemáticas no tienen ideología ni obedecen a la mentalidad autoritaria del morenismo; pero esa no es bronca de las matemáticas, sino de los que no las conocen ni las entienden.
Ni modo, debe ser difícil hacerse a la idea que ni la necia realidad, ni la lógica matemática obedecen a los principios y aspiraciones del fanatismo y del servilismo político que practican.
No va a ser reinventando las matemáticas como van a conseguir aprobar la reforma al Poder Judicial en el Senado. Lo siento. Lo que les queda es tratar de coaccionar, presionar o comprar a alguien de oposición —cosa que saben hacer muy bien— para que falte a la sesión de votación o bien les entregue su voto traicionando así a sus electores y a la democracia constitucional.