Ya con la cabeza fría después de las elecciones, creo que lo más frustrante para mi es seguir siendo testigo de la impunidad rampante que existe en México. Es totalmente desesperanzador que cualquier servidor público de cierto nivel mediano-alto puede cometer actos de corrupción o de abusó de funciones sin que nunca vaya a ser castigado o reciba algun castigo. Y no, no hablo solo de este sexenio, si no de los 2 pasados. Seguimos viendo gente del PRIAN que se pasean en sus lujos sin ningún recato. De este sexenio ni hablo por que queda claro que nada les pasará.