Continuando con la promoción de mi producción científica, la Editorial Síntesis acaba de desbloquear uno de mis capítulos. Aborda cómo las producciones anime operan a modo de artefactos auto-orientalistas en la reimaginación global de Japón. Enlace: https://t.co/SqUVO4DW5N
De este juego tengo unos recuerdos tan agridulces. Fue el último videojuego que jugué con uno de mis mejores amigos, un vecino que vivía debajo de mi abuela, el último verano antes de que se mudara y no volviera a verlo nunca más. Creo que no tenía ni ocho años cuando aquello.
"i don't know, i mean i hope she [anne rice] would like it. i hope she'd be happy. i’m sure she'd have a lot of notes... which you know i would loved to have received" 🥺
La mejora que he tenido en estos años en la escritura académica. Leo cosas antiguas y digo: "¿cómo mierda pude escribir esto?" y me descojono. Aunque es súper bonito que cada una de esas elaboraciones evidencien todo un proceso de mejora y maduración en la producción científica.
@luxudarkling Que también te digo, con todo y con eso, disfruté el Three Houses como un niño y es el que más personajes atractivos tienen. El Engage, sin embargo, lo dejé de lado porque me pareció un despropósito.
@luxudarkling Básicamente Fates fue el punto de inflexión. Desde entonces no hay personajes rudos/siniestros/bizarros, y todos son muñequitos preciosos / monas chinas matcheables. Si hay personajes algo más transgresores, son mínimos. También el encanto del pixel art de DS/3DS es insustituible