Siempre que viajo en subte me acuerdo cuando la vez que arranco de golpe y quise agarrarme y tiré un manotazo, y le pegue con la mano abierta a un señor que estaba sentado y medio dormido JAJAAJA
Hace 4 años la vimos y contratamos al Dibu antes de que se ganara un lugar en los corazones de todo el país. Los argentinos de verdad no nos achicamos y tenemos la ambición de ir por más.
Tres no alcanzan cuando hay hambre de la cuarta.
Imaginate estar así, posando para la cámara, mientras te estás por quedar afuera y a un compañero tuyo lo están atendiendo porque se desangra como sobre de ketchup.
Que juega bien no lo niega nadie, pero es un fantasma. Nunca va a ser Cristiano ni Messi.
Imaginate lo mal de la cabeza que tenes que estar para tirarle una TROMPADA en la CABEZA de ESPALDA a un colega de profesion.
Más allá de burro, Marcos Rojo es un sorete de persona y un mala leche. Un simio que no junta ni cinco neuronas.