Si algo le pido a la vida es dominar el arte de decir que no. Y decirlo siempre con respeto: no puedo, no quiero, no sé, en este momento no estoy disponible, no me hace feliz. Y hacerlo sin culpa, sin miedo, cerrando los ojos y durmiendo en paz.
Cuando las uñas se vuelvan más cortas, los vestidos m��s largos, los jeans mas sueltos, tu bebida favorita el café y tu plan favorito dormirte temprano, sabrás que estás en otra etapa de tu vida.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
Cuando lo único que quiero es que alguien ponga el mismo esfuerzo que yo, me doy cuenta de que mi lenguaje del amor no es el contacto físico, es la reciprocidad
Madura, para que sepas que puedes perder al amor de tu vida solo por falta de comunicación, de atención, de cariño o simplemente de respeto. No creas que basta con ser fiel para no perder a alguien; también hay que saber cuidar.