Voy a quererte siempre, aunque la vida nos haya llevado por caminos diferentes, te llevaré conmigo en silencio, como se lleva una herida que nunca termina de sanar.
A veces duele reconocer que esa versión tan linda solo existió dentro del vínculo. Queda la gratitud por haberla merecido y la nostalgia de saber que hoy solo es recuerdo.
El celibato se vuelve muy fácil para una mujer cuando se da cuenta de que literalmente no hay ningún hombre con el que valga la pena involucrarse a menos que la ayude a mejorar su vida y la ame correctamente. Pueden pasar meses tras meses; en realidad no es nada.