Mi vida está tomando un rumbo que me encanta, le doy gracias a Dios por permitirme poco a poquito ir limpiando mi corazón y mi mente, para cuando llegue la persona con la que compartiré el resto de mi vida, vea un semblante distinto, mucho más maduro.
Tengo un súper poder y es JAMÁS volver a ver con ojos de amor a las personas que me fallaron y me hicieron daño. Podemos compartir, pero jamás te volveré a ver igual, mucho menos a querer igual y eso facilita el desapego de una manera impresionante jaja