ver esto, los montones de basura en las calles, los comentarios indolentes y estúpidos sobre las desapariciones, y es como si fuera una resaca… el problema no es disfrutar el futbol, es que muchos no saben ganar ni comportarse ni ser tantito sensibles con la realidad del país
Ayer unos amigos y yo fuimos a reforma por 1ra vez después de un partido de México y confieso que lo que vi no me gustó.
Mucha gente muy pasada de copas, una algarabía que se excedía de la realidad.
Quise vivir la experiencia pero no vuelvo.
Y de la basura que había ni hablar
La mayoría de la gente que se va al ángel a celebrar y hacer mamadas está pendeja, no tiene autocontrol, ni criterio y está necesitada de atención, la puritita verdad y que se ofenda quien quiera.
Y si llueve y se generan charcos.
Brincamos sobre los charcos.
Y si pasa un carro y atropella gente.
Brincamos sobre los muertos
El caso es que por eso y por muchos, ese dicho de "tenemos el gobierno que merecemos" es tan real.
Toda acción provoca una reacción.
El vandalismo disfrazado de festejo.
Al actuar así contra el conductor -qué no sabes si esta alcoholizado- provoca desde un ataque de miedo, furia, ansiedad y las consecuencias son fatales.
¿Quién es más culpable?
“Me vale v… que grabes. Acuérdate a cuánta muchachita no matan”, con este video, Cinthia Lizeth Molina está exigiendo que su expareja sea detenido. Desde hace tres años lo denunció ante la Fiscalía de Baja California por violencia familiar y aún sigue amenazándola:
Por supuesto que unos simios festejando iban a balancear carros así. Por supuesto que un simio al volante iba a acelerar contra la chusma. Por supuesto que los simios a pie iban a intentar linchar al simio al volante. México: un país de animales sin autocontrol.
Lo que pasó en Cabo San Lucas es lamentable. Ojalá también se pudiera castigar a los simios que iniciaron todo, como la tipa de blanco.
#LosCabos#México
Es de pendejos ir en coche a lugares de celebración masiva.
Es de pendejos vandalizar un coche que maneja un pendejo que llevó su coche a una celebración masiva.
Es de psicópatas acelerar arrollando a una multitud.
Si no se entiente la diferencia, o eres pendejo o psicópata.
En México hemos normalizado una forma de violencia que mata todos los días y que rara vez se nombra como tal: la violencia vial.
Un vehículo mal utilizado puede convertirse en un arma capaz de destruir vidas en segundos. Sin embargo, cuando ocurre un atropellamiento o un siniestro grave, la conversación suele centrarse en la "mala suerte", el "accidente" o el "error humano", mientras las víctimas quedan en el olvido y las responsabilidades se diluyen.
No existen campañas permanentes y contundentes que promuevan el uso responsable de los vehículos con la misma intensidad con la que se fomenta su compra y uso. El resultado es una sociedad que se indigna por muchas formas de violencia, pero que ha aprendido a aceptar como normales las miles de muertes y lesiones que ocurren en las calles.
Ninguna persona debería perder la vida o terminar un festejo en el hospital, cruzar una calle o trasladarse en bicicleta.
Mientras sigamos llamando "accidentes" a hechos que son prevenibles, seguiremos normalizando una violencia que nos alcanza a todos.
Si,a todos.