Lo del Deportivo Táchira es un campañón. Y hay que decirlo sin miedo, porque en Venezuela pareciera que un equipo está obligado a ganar todos los partidos para reconocerle un proceso.
Recoba llegó para construir, no para maquillar. Y en su primer torneo ya tiene al aurinegro peleando arriba, compitiendo de verdad y con una identidad. Este equipo todavía tiene limitaciones claras, sobre todo cuando le toca mover piezas en la primera línea de volantes. La nómina es corta y eso se siente en los partidos de alta exigencia. Pero aun así, Táchira compite. Y eso tiene muchísimo mérito.
Porque el fútbol venezolano se trata de sostener momentos. Aquí ningún equipo es totalmente regular. Esto va por picos de rendimiento, estados físicos y capacidad mental para aguantar cuando las piernas ya no responden igual. Y justamente ahí es donde este Táchira está demostrando carácter.
Cuando el juego no fluye, el equipo no se cae. Cuando falta claridad, aparece intensidad. Cuando baja el rendimiento, el físico y la convicción sostienen la estructura. Eso también es trabajo de entrenador. Eso también es competir.
Por eso no compro el discurso de la “irregularidad”. Este Táchira está creciendo mientras pelea. Está corrigiendo mientras gana. Y lo más bravo para el resto es que este proyecto apenas está arrancando.
Campañón del aurinegro.
Creo que ya es un excelente momento de recordar este facto descomunal que dijo el ilustre, culto, sabio, conocedor, letrado e imagen de la radio tachirense, el señor @Futboolyalgomas .
Nunca escuché palabras tan ciertas :
¡Qué partidazo y que triunfazo en “Pueblo Nuevo TriunfoBet” con garra y corazón, lo dejamos todo en la cancha y en la tribuna 👏
Y hoy lo GANAMOS con 5 canteranos en cancha 💫
Ahora, vamos JUNTOS por el cuadrangular 🔥
#VamosTáchira 💛🖤
A la gente de Caracas le da tanta vergüenza aceptar que ganaron 1 estrella de las últimas 15, que culpa a las dirigencias rivales de los últimos 5 campeones.
La diferencia es que cuando Phillip armó plantillas más o menos competitivas y se les congeló el pecho en las finales del 2021 y 2023, se cansó de invertir en el primer equipo y se inició el relato de “puros juveniles” con jugadores media tabla.
Su propio dueño les dio la espalda, así de sencillo.
Los hombres vuelven a casa y se encuentran con el silencio. Nadie les pregunta cómo les ha ido el día, nadie se preocupa por saber si están bien. Y, aun así, al día siguiente se despiertan y vuelven a empezar. Eso es ser hombre.