Tomense un momento para leer la declaración del DT de Argelia, rendido a los pies de Messi, pero con conceptos que no suelen escucharse.
🗣️ Vladimir Petković:
“Llegamos a este partido con un plan, con disciplina y con convicción... pero a veces el fútbol te pone enfrente a un jugador capaz de destruir la mejor preparación con un solo toque de pelota.”
“Lo que produjo Lionel Messi esta noche no fue solamente una gran actuación; fue una clase de fútbol dictada por una de las mentes y talentos más grandes que haya visto este deporte.”
“Les decís a tus jugadores que se mantengan compactos, concentrados, que no le den espacios... y aun así encuentra la forma de crear magia donde no debería existir.”
“Lo más frustrante es que podés hacer muchas cosas bien en defensa y aun así terminar sufriendo, porque ve pases, movimientos y oportunidades que nadie más en la cancha es capaz de ver.”
“A los 38 años, la mayoría de los futbolistas hablan de retirarse, administrar minutos o bajar el ritmo. Messi sigue definiendo partidos de Mundial, rompiendo récords y haciendo que defensores de élite parezcan impotentes.”
“Miré a mi banco después de su tercer gol y había una sensación de incredulidad en todos. No porque estuviéramos perdiendo, sino porque estábamos presenciando algo especial que quizás no vuelva a repetirse.”
“La gente hablará del hat-trick, de los récords y de las estadísticas, pero lo que más me impresionó fue la autoridad. Controló el partido como si el juego se moviera a la velocidad que él decidía.”
“Me tocó enfrentar a grandes jugadores a lo largo de mi carrera, pero esta noche fue diferente. Esta noche se sintió como si la historia del fútbol se hubiera detenido durante noventa minutos para recordarle al mundo exactamente quién es Lionel Messi.”
Es la final que no esperamos nunca un mes atrás. Ni dos meses atrás. Ni tres meses atrás. Ni un segundo antes que Juanfer tire ese centro contra San Lorenzo. Pero acá estamos mientras otros no están.
Es la final que tiene que servir de envión no solo para volver a tener un lindo desahogo de alegría que tanto merecemos sino también para volver a soñar en grande y a pisar fuerte no solo en lo local en lo inmediato, sino también en lo internacional a futuro, con un mercado de pases que sea cual sea el resultado tiene que apuntar a ganar la Sudamericana y a pelearle mano a mano a los brasileros las futuras Libertadores.
No es ni la final del morbo. Ni la final de la revancha. Es simplemente una de las tantas finales de nuestra historia que estamos obligados a ganar por nuestra estirpe de grandeza y porque las vueltas del destino nos pusieron en este lugar privilegiado, sabiendo que es una linda oportunidad que no tenemos ni podemos dejar pasar.
Con mil lesionados. Con mil obstáculos en el camino. Con el fútbol mostrado contra Central y Gimnasia, y también con esas dosis de mágico culo que venimos teniendo en el último tiempo. Con la sana locura del Chacho. Con un arquerazo de 21 años. Con el mejor 3 del continente. Con el empuje de los pibes del club. Con la grandeza del escudo y las gargantas de nuestra gente. No la dejemos pasar.