@josepelaezpere1 I sound fascist? I literally gave money to this woman while supporting a man who is openly against my community’s rights and actively destroying values that matter to me. So yes, I oppose Nazism, fascism, and conservatism, and I stand with minority rights—no matter what.
La cantidad de Venezolanos que han venido A MI PAÍS a GLORIFICAR AL DICTADOR QUE TORTURÓ, MATÓ Y DESAPARECIÓ A MI GENTE me dan la autoridad para opinar lo que se me cante la raja sobre ellos y su país
Oh Teresa, qué curioso que una señora que ha vivido literalmente de columnas de opinión, fondos de fundaciones privadas y un cupo REGALADO en la Convención Constitucional venga a pontificar sobre “trabajos reales”. Tú, que confundiste “representación popular” con “stand up filosófico”, ahora criticas a una mujer que sí ha tenido un rol institucional, académico y técnico dentro del Estado. Vamos viendo:
¿7 trabajos en el Estado te parecen problema?
Perfecto, hablemos entonces de gente que trabaja en el Estado…
Como por ejemplo:
Médicos en hospitales públicos
Profesores en liceos fiscales
Gendarmes, carabineros, jueces
Y sí, también ministras de Estado
Parece que para ti “trabajo real” es escribir columnas rabiosas, levantar videos de YouTube diciendo que la ética es comunista, y luego desaparecer de la escena cuando hay que trabajar en serio.
“5 nominaciones políticas”
No, Teresa. No todas fueron “nominaciones”. Algunas fueron elecciones, otras concursos de Alta Dirección Pública, y otras designaciones legítimas que implican evaluación técnica. Pero bueno, tú naciste en cuna cómoda, estudiaste filosofía sin mayores méritos académicos conocidos, y has convertido tu resentimiento ilustrado en modelo de ingresos.
Mientras tú haces catarsis por redes, Jeannette Jara sí ha dirigido carteras, trabajado con equipos, negociado con gremios, y legislado. A ti te costó redactar un artículo en la Convención sin irte en una performance digna de canal La Red 2011.
¿Y tú? 7 trabajos... ¿o solo has vivido de opiniones con olor a incienso conservador, fondos de terceros y una fama inflada por likes?
Entre una ministra que construyó políticas públicas y una opinóloga profesional con trauma universitario, la diferencia es clara: una trabaja, la otra tuitea.