mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
No te falta serotonina ni dopamina. Te faltan vacaciones, estabilidad económica y condiciones laborales que no te obliguen a sobrevivir de lunes a viernes.