"Yo amo lo que fue.
Todo lo que ya no es.
El dolor que ya no me duele,
la antigua y errónea fe
el ayer que dolor dejó
el que dejó alegría
sólo porque fue, y voló
y hoy es ya otro día".
Fernando Pessoa
📷Imogen Cunningham
Este conductor de Uber tenía una calificación de 4.59.
Subí de todos modos porque solo estaba concentrado en llegar al trabajo a tiempo.
Me habló amablemente y estuvo en silencio todo el camino, manejaba perfectamente y me llevó allí con tiempo de sobra.
Le dije que le iba a dar 5 estrellas y, para mi sorpresa, dijo que no: "No lo hagas." Y le pregunté "¿Por qué?"
Dijo: "porque si subo por encima de 4.6, Uber me asigna viajes al aeropuerto. No puedo hacer viajes al aeropuerto, mi esposa está en quimioterapia y necesito estar a 10 minutos de casa todos los días."
El tiempo es un problema para nosotros, un tembloroso y exigente problema, acaso el más vital de la metafísica; la eternidad, un juego o una fatigada esperanza.
Me resigno a ser quien soy y, en suma, no sé si he llegado a la felicidad, pero he llegado, a veces, a cierta serenidad, y eso ya es mucho.
Además, buscar la serenidad me parece una ambición más razonable que buscar la felicidad. Y quizá, la serenidad sea una forma de felicidad.
La adolescencia es un turbulento periodo en el que abandonamos la niñez y recorremos los primeros pasos hacia la adultez. Lo grave para los jóvenes actuales es que viven casi solos esta profunda transformación y conectados a redes. Comparto mi análisis de la serie ADOLESCENCIA.
La verdad es que morimos cada día y que nacemos cada día. Estamos continuamente naciendo y muriendo. Por eso el problema del tiempo nos toca más que los otros problemas metafísicos.
Ja,ja,ja...
🎵🎶En el infierno yo estaré, ahí te vo'a esperar, no me moveré
Si vas al cielo avísame, de aquí escaparé
Pero yo no sé, si allá pueda entrar
Averiguando con quien hablar
Diles que me portaré bien
Avísame si hay algo que pagar 🎵🎶