El mejor truco para vivir bien es dejar de ofenderte por todo. Acostúmbrate a que las críticas o los desacuerdos no te toquen a nivel personal. Recuerda que quien controla tus reacciones, te manipula. La verdadera paz se encuentra cuando decides que nada te ofenda.
El Venezolano que vivió en el extranjero quiere irse a Venezuela a ser buhonero, nunca a trabajar, nunca con un plan. En Venezuela también tienen que trabajar y comerse los verdes, como cuando emigras por primera vez. 🤷🏽♀️
Cada día estoy más convencida de que uno de los mayores problemas de nuestra generación no va a ser el dinero.
Va a ser la soledad.
Cada vez veo a más gente de mi generación incapaz de mantener una relación, incapaz de comprometerse con nada y convencida de que siempre habrá algo mejor esperándoles.
Ya nada parece suficiente. Ni la pareja. Ni formar una familia. Ni tener hijos. Ni construir algo a largo plazo.
Todo tiene que ser perfecto.
Y en cuanto aparece el primer problema, la primera discusión o la primera incomodidad, se cambia de pareja.
Vivimos en la generación con más formas de conectar que nunca y, al mismo tiempo, en la generación que más sola se siente.
Porque nos han vendido que la libertad consiste en no depender de nadie. Que comprometerse es una carga. Que tener hijos es un problema. Que construir una familia te quita vida.
Y mientras tanto cada vez hay más gente que llega a los 45 años con cientos de contactos y absolutamente nadie a quien llamar cuando tiene un problema serio.
Lo peor es que muchos no se dan cuenta ahora.
Se darán cuenta dentro de 20 o 30 años.
Cuando los padres ya no estén. Cuando los amigos empiecen a hacer su vida. Cuando las fiestas ya no llenen. Cuando los viajes ya no tapen el vacío. Y cuando descubran que las relaciones humanas necesitan años para construirse.
A veces tengo la sensación de que estamos sacrificando compañía futura por comodidad presente.
Y quizá el gran problema no sea que vayamos a tener menos dinero que nuestros padres.
Quizá el problema sea que vamos a llegar mucho más solos.
Una leyenda japonesa dice que a veces lo que parece mala suerte es protección. Si pierdes el autobús, quizá evitaste un accidente. Si alguien se va, quizá está dejando espacio para quien sí debe llegar. No todo lo que se pierde es una pérdida
@JamesMeza_Opina@Marcela252016 Las problemáticas muchas veces no son generalizadas sino por áreas dependiendo de los liderazgos de cada una y de si hay o no miembros conflictivos en los equipos. Al final hacerlo anónimo no da las herramientas para saber donde están los focos de problema.
Podrá venir Maria Corina como presidente. Podrá resucitar y venir Renny Ottolina como presidente. Podrá venir el mismísimo Simón Bolívar, pero si el venezolano no cambia esa mentalidad marginal socialista de la mal llamada “viveza criolla”, jamás saldremos adelante como país.
No, no es IA… Es exactamente el tipo de foto que explica muchos problemas.
Par de sin vergüenzas!
Pero según, la líder “sabe lo que hace”
Siempre han sido los mismos!
Hay un dicho japonés:
“Si sientes que lo estás perdiendo todo, recuerda que los árboles pierden sus hojas cada año, pero aún así siguen en pie y esperan días mejores”.
La única manera de conocer a alguien de verdad es dándole la libertad de hacer exactamente lo que quiera. Por tu bien, deja que lo haga, y observa quien aparece.