Señor, renueva mis fuerzas interiores. A veces no estoy cansado del cuerpo, sino del alma. Sopla Tu aliento sobre mis áreas secas, mis sueños agotados y mis motivaciones debilitadas. Vuelve a encender lo que parecía apagado. Restituye mi alegría, mi creatividad, mi entusiasmo, mi fuego espiritual.
Dona a mi interior la energía que el desgaste intentó robar. Haz que mi espíritu se vuelva fértil otra vez, que mis pensamientos se vuelvan ágiles, que mis emociones encuentren equilibrio. Revive mis convicciones, fortalece mis hábitos, purifica mis intenciones. Permite que en mi cansancio se revele Tu fuerza, y en mi debilidad, Tu gracia
Inquebrantable soy en tu nombre. Amén.
#danielhabif
Señor, antes de pedirte algo, quiero agradecerte por todo. Gracias por no soltarme cuando me alejé, por hablarme cuando ya no escuchaba, y por sostenerme incluso en los días en que no oré. Eres tan fiel, tan constante, tan paciente conmigo. Me has dado más de lo que merezco y menos de lo que mis errores exigían. Hoy elijo vivir en gratitud, no en queja; en gozo, no en ansiedad; en generosidad, no en escasez. Que cada parte de mí testifique que eres bueno. Y que cada día, incluso en lo más ordinario, sea una proclamación de que Tú reinas en mi vida. Te pertenezco, soy Tuyo y nada podrá arrebatarme de Tus manos.
En el nombre de Jesucristo, Amén.
Si no sabes como acercarte a Dios, te dejo una oración que puede ayudarte a dar un primer paso:
Dios, aquí estoy.
No sé bien cómo se hace esto,
no sé qué decir ni qué sentir,
pero quiero acercarme.
Si existes como dicen,
si miras como prometes,
mírame ahora,
tal como soy, no como debería ser.
No vengo a prometer nada,
solo a abrir un espacio en mi corazón
para que entres,
si quieres.
Enséñame a escucharte
y dame paz
aunque todavía no tenga respuestas.
Te acepto como mi Rey y salvador,
Te entrego mi vida en el nombre de
Tu hijo Jesús.
Amén.
#danielhabif
ORANDO POR TU VICTORIA! 🔥🙏🏻 Padre, oro por quien está pasando por una guerra espiritual: pido que sean ceñidos con la verdad, protegidos por tu justicia y preparados con el evangelio de la paz. Declaro que toda estrategia del enemigo cae por tierra, que ninguna trampa será eficaz y ninguna palabra maldita prosperará, porque, aunque la batalla es espiritual, la victoria en Cristo es eterna. Señor de los ejércitos, levántalos en medio de territorio hostil, recordándoles que no están solos, pues Tú peleas por ellos; que toda opresión, pesadilla y atmósfera pesada sea reprendida, y que la libertad, la luz y el fuego de Dios invadan su casa, su mente y sus emociones. Cristo, aplica sobre sus vidas la victoria de la cruz; que todo espíritu de control, confusión, manipulación o desánimo sea desactivado; que las tinieblas retrocedan, los velos caigan, las cargas se rompan y los argumentos del enemigo se derrumben, porque ellos están cubiertos, sellados y ungidos. Espíritu Santo, revela lo oculto, expón lo falso y enciende lo dormido en ellos; que sus pensamientos estén sujetos a Cristo, que su boca sea espada y que se despierten al combate como guerreros de tu luz, y sean amenazas al reino de las tinieblas. Y, Dios de poder, toda maldición levantada en su contra la derribo en el nombre de Jesús; toda brujería, envidia, pacto oculto o palabra maldita se rompe por la sangre del Cordero, porque no hay cadena que Él no pueda romper ni muro que no pueda derribar. Hoy declaro que están alineados al cielo y que el cielo pelea por ellos. Amén.
Cuando uno sufre de un Trastorno de Ansiedad, uno piensa y piensa y sobrepiensa y se cansa de pensar, sin poder hacer nada. Se siente en la cabeza como con una presión, como bombeado, con una sensación de sueño y fatiga extraña, piensas solo en cosas negativas ¿tendré esto? ¿Tendré aquello? ¿Me iré a morir? Te tiemblan los párpados, los labios, no duermes, te levantas a cada rato una y otra vez, no es un sueño profundo, no sientes que descansaste, tienes malestares físicos, el sistema gastrointestinal es el primer afectado, pero también sientes taquicardia, sensación de ahogo, como si te faltara llenar bien los pulmones, es una angustia, un miedo sin causa, una irritabilidad constante, mal humor, estas en modo alerta y peligro pero en el fondo, realmente no pasa nada. Gracias a Dios es una enfermedad que tiene cura.