Un facto: Nos guste o no, si queremos que algo dure, hay que aprender a perdonar, incluso lo que jamás pensamos tolerar. Porque si siempre nos vamos a la primera, difícilmente construiremos algo sólido. El mayor reto es ese, decidir que errores estamos dispuestos a perdonar
¿Por qué siempre tengo que entender a todos y salvar el vínculo? También quiero que alguien me entienda a mí y se esfuerce por no dejarme ir, al menos una vez en mi vida.
No pasamos por un duelo solamente cuando se nos muere alguien. También lo hacemos con una ruptura de pareja, distanciarnos de una amistad, cambiar de trabajo o mudarnos de ciudad.
Pasamos un proceso de duelo cada vez que perdemos algo que era importante para nosotros.
Es triste cómo puedes pasar meses conociendo a alguien, compartiendo partes de tu vida y alma, estando a su lado, entendiéndolos a través de lo bueno y lo malo, y cuidándolo genuinamente solo para que todo termine un día, como si nunca hubiera sucedido.
El contacto cero después de una ruptura amorosa es una estrategia muy efectiva si lo miramos desde una perspectiva conductual. Básicamente, se apoya en dos principios clave: extinción y contracondicionamiento.
Vamos a explicarlo de forma sencilla.
NUNCA se metan con la forma de llevar el dolor de una persona. Unos se encierran un año, otros salen todos los dias, otros simplemente siguen con su vida normal y fingen que nunca paso nada