soy demasiado villero para los chetos y demasiado cheto para los villeros. demasiado raro para los normales y demasiado normal para los raros. la guerra silenciosa de quien se crió en la marginalidad pero aprendió a escribir, de quien jamás vio luzu pero tampoco vio anime
La gota que derramó el vaso no es el enojo, es el cansancio, porque cuando uno se cansa la mentalidad cambia, no avisas, no persigues, no ruegas, no esperas, no corres, no te interesa mas, solo cierras el libro, apagas la luz, bajas el telón y punto final.
"Me pesa el cuerpo del alma. La gente me asusta. Me asusto cuando me dicen que me quieren. Quiero que me quieran, pero quiero que me dejen sola. Y quiero estar sola, pero no soporto la soledad. Estoy cansada. De mí. De mi tristeza sin objeto".
Alejandra Pizarnik