Cuando ya no te quieran, lo sabrás, aunque no te lo digan, lo sentirás desde lo más profundo del alma, porque la indiferencia jamás pasa desapercibida.
Mereces alguien estable, que te demuestre lo que siente. Que se sienta orgulloso de tenerte en su vida, no eres adivino para saber si alguien te quiere sin decírtelo.