Si vas a donar ropa o zapatos, no metas prendas sucias, manchadas o rotas. Los damnificados no son tu basurero. Son personas que lo han perdido todo pero tienen dignidad.
Fin.-
Quieren vender que el venezolano es flojo, pero la realidad es otra: jóvenes trabajan 8–12 horas diarias, más traslados, por $40 a la semana y en condiciones deshumanizantes.
Aquí sobra ganas de trabajar y a vivir dignamente, con ingresos justos.
Madurar es darse cuenta de que, a veces, como adulto, tienes que decidir “Esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir así” y mantenerlo. Ya sea la familia, una relación o una amistad.