Ser una buena mujer no me ha servido de mucho, pero jamás cambiaré mi nobleza, mi manera de ver la vida, mi lealtad ni mi buen corazon por las malas experiencias.
Tranquila, ya vendrá alguien quien te pida formalmente ser su novia, te sorprenda con flores, no le de miedo aparecer en tus redes, ni que tu aparezcas en las de él
Ser una buena mujer no me ha servido de mucho, pero jamás cambiaré mi nobleza, mi manera de ver la vida, mi lealtad ni mi buen corazon por las malas experiencias.
Estoy orgullosa del mujeron que soy; de lo valiente, dedicada, arriesgada, educada, todo terreno e independiente, que me he formado a través de los años. Es increíble como día a día me sorprende de todo lo que soy capaz, desde que aprendí a creer en mí todo me es más fácil.