@clarasandoval@ABDELAESPRIELLA En hora buena, Bogotá esta llena de problemas sin resolver , la ciudad es mas qué solo un metro elevado. Ojala sirva el nuevo cargo y de verdad se vea ese cambio con la tal patria Milagro
Miren cómo durante la administración @CarlosFGalan se disparó el recaudo por las cámaras de fotomultas.
- Año 2020: $ 6.698 millones
Administración Galan:
- Año 2024: $ 251.038 millones
- Año 2025: $ 244.648 millones
- Año 2026-I: $ 100.000 millones
Más de medio billón de pesos recaudados
La pregunta es sencilla: ¿cuánto de ese recaudo se traduce realmente en salvar vidas? ¿Dónde está esa plata?
@SectorMovilidad@Bogota
Hoy no se celebra: Un llamado a la verdadera Ingeniería
Hoy, en el Día del Ingeniero, los espacios no deberían llenarse de felicitaciones de protocolo, sino de un silencio reflexivo y un mensaje contundente. Es momento de hablar de la realidad de nuestro gremio: de cuán fundamentales somos para la sociedad, pero también de cuánto nos ha faltado el carácter para defender nuestro criterio técnico por encima de cualquier interés.
Lo que aprendimos en las facultades no es un conocimiento diseñado para venderse por unas cuantas monedas, y mucho menos para ser transado como moneda de cambio en favores políticos. Es una realidad innegable que las secretarías de hábitat y las oficinas de planeación municipal, departamental y nacional han perdido su rigurosidad. Pero esta decadencia no ocurrió en el vacío; se ha alimentado de nuestra propia pereza, de nuestra falta de crítica y autocrítica, y de una complacencia silenciosa ante la corrupción.
La politiquería ha convertido la vulnerabilidad en un negocio. Tristemente, quienes más sufren en las tragedias no perecen solo por su condición de pobreza, sino porque el clientelismo, a cambio de unos cuantos votos, legaliza tugurios, permite invasiones en zonas de alto riesgo y aprueba "casas de papel". Los politiqueros entregan unas tejas de zinc y se presentan como salvadores, cuando en realidad están firmando sentencias de muerte para las familias que habitan bajo ellas.
Pero la corrupción no solo viste de traje político; también se sienta en las mesas de diseño. Resulta indignante y doloroso ver cómo muchos "calculistas", bajo la excusa de "optimizar el proyecto" o ganarse unos pesos extra, reducen las especificaciones de los materiales y vulneran las normativas. Bajar la calidad del acero o la resistencia del concreto para ahorrar costos no es ingeniería, es un acto criminal que condena a miles de personas a perder su hogar o la vida misma.
La naturaleza no perdona la negligencia, y el reciente terremoto fue la prueba verídica y cruel de esta realidad. Los sismos no matan personas; las matan los edificios mal calculados, mal construidos y mal supervisados.
Es imperativo recordar que las normas no son sugerencias. La Ley 400 de 1997 y el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente (NSR-10) establecen los requisitos mínimos innegociables para proteger la vida humana. Ignorarlos es violar la ley. Más aún, la Ley 842 de 2003, que dicta nuestro Código de Ética (COPNIA), nos exige explícitamente salvaguardar la vida, la salud y la seguridad pública, y nos impone el deber ineludible de denunciar cualquier acto que vaya en contra de estos principios. Callar ante un mal diseño o una obra deficiente nos hace cómplices.
Desde la lógica más simple, nuestra profesión se basa en el principio del premeditatio malorum: la premeditación del mal. A los ingenieros nos formaron exactamente para eso: para prever el peor escenario posible (el sismo máximo, la carga extrema, la falla del terreno) y diseñar una estructura capaz de resistirlo. Nuestra labor es anticipar la catástrofe para que, cuando llegue, la vida prevalezca.
Nosotros no calculamos cargas muertas; calculamos la vida en cualquier momento, lugar y contexto.
Hoy no es un día para celebrar. Hoy es el día para exigirnos volver a ser ingenieros reales, íntegros e incorruptibles. Es el momento de levantar la voz, de denunciar con contundencia los hechos, gestos y proyectos que representan todo lo contrario a la buena ingeniería. No se trata de los millones que podamos facturar en el corto plazo, sino del legado de seguridad que dejamos y de las vidas que estamos obligados a salvar.
La ingeniería sin ética no construye progreso; solo edifica las ruinas del mañana.
@ABDELAESPRIELLA@infopresidencia@MinHacienda@UNGRD@IngenieriaSCI@CamacolColombia
#DiaDelIngeniero
Hay más de 600 colombianos desaparecidos entre los escombros. Ya se cumplieron las 72 horas esenciales para rescatarlos con vida. Negarse a recibir equipos profesionales de rescate de México y otros países es como condenarlos a muerte.
Abrazo solidario, impotente, a sus familias.
Hay más de 600 colombianos desaparecidos entre los escombros. Ya se cumplieron las 72 horas esenciales para rescatarlos con vida. Negarse a recibir equipos profesionales de rescate de México y otros países es como condenarlos a muerte.
Abrazo solidario, impotente, a sus familias.
Me da vaina con Eder porque se nota que es un man noble, tranquilito.
No es justo que lo ataquen en este momento.
Es el instante para abandonar la mezquindad.
🚨 Este jueves, Jhon Córdoba enviará un avión con ayudas principalmente a su tierra natal: Itsmina, Chocó. También llegarán las ayudas a Condoto, Las Ánimas y Quibdó. 🇨🇴
Ahora pasé por el estadio el Campin, ubicado en la carrera 30,en Bogotá, y sinceramente parecía la final de un mundial. Impresionante, mí queridísima Bogotá.¡Aplausos de pie! Bogotá está dando cátedra de solidaridad.Déjense de vilipendiar a la Capital. Bogotá siempre pone la cara
@julipalacioc@alejoeder La verdad no entiendo por que le dan tan duro al hombre, se ve en la calle ayudando, gestionando. Estamos mal. Maldita política
Las ayudas internacionales que Colombia necesita no llegan por una razón concreta: el gobierno de De la Espriella NO ha enviado la solicitud formal correspondiente. Sin ese trámite oficial, ningún país ni organismo puede enviar apoyo. La ayuda no llega porque no la han solicitado como corresponde; esto es incompetencia del equipo de De la Espriella:
🗣Sismólogo: terremoto de Colombia no debería generar réplicas por su profundidad intermedia
El doctor en sismología Gonzalo Antonio Fernández explicó que el terremoto en Colombia, con profundidad de 90-100 km, no debería generar réplicas porque "es una ruptura abrupta".