« Addison no puede evitar llevarse una mano al pecho, su expresión mostrando una mezcla de confusión y sorpresa, puede que hasta le haya ofendido un poco...
——— ¿de verdad me veo tan pequeño? ¡tengo dieciocho! ¿qué pasa, acaso te tengo que enseñar mi pasaporte?
[[ zofia.
esa le parece una mentalidad demasiado abierta. si un extraño se le acercase cuando está intentando relajarse lo mínimo que se llevará a cambio será una mirada de asco.
¡pero está bien que eso no se aplique a Zofia! se nota que es una mujer educada y... con cierta moralidad. »
el olor a tabaco no pasa desapercibido para él. busca con la mirada hasta encontrarse a una muchacha asomada a la ventana. no parece que desee mucha compañía, pero Addison no puede evitar acercarse hacia ella.
——— ¿me das?
dice con cierto aire demandante.
——— te puedo dar »
en cuestión de segundos, Addison había cometido muchos errores críticos.
no debería haberle escupido, mucho menos tratarle por su nombre. podría haberse limitado a ignorarlo, pero la ira se apoderó de él. ¡y no debería culparlo por ello! al final del día, eso era todo lo que »
« tan provocadora como sus siguientes palabras.
——— ¿tanto te jode que trate de huir de ti? ¿es por eso que me encerraste? ¿pensabas que iba a estar toda mi vida subyugado a ti...?
aumenta el agarre de las prendas ajenas.
——— ni muerto. por eso estoy aquí. porque mi mayor »
en cierta forma... están igual. con cada nuevo halago de la contraria, Addison siente más y más cómo su corazón se va llenando. todo lo que ha sufrido a lo largo de estos años de repente tiene sentido. es casi como ser bautizado.
——— A... Addison.
murmura, como si »
« los deseos más profundos de las personas... pero no juzgaría a Heaven, aunque sí ha logrado hacer que alce una ceja.
——— ah, mi deseo...
no es algo que deba andar diciendo por ahí, en especial por la visión que otros puedan tener de él. por ello, se limita a dar una »