Mi madre me dijo una vez:
"Si te equivocas de tren, bájate en la primera estación, que cuánto más tardes en bajar, más caro es el viaje de vuelta".
No me hablaba de trenes.
A un universitario le quitas el café de avellana y el paquete de Choco Boom de por la tarde y le cascas una alcachofa en la máquina y lo hundes en la mismísima miseria, eh.