No dejes que la indiferencia o la costumbre de otros te haga dudar de vos.
Siempre habrá quienes sí sepan reconocer tu esencia, y que muchas veces, lo que vivimos también depende de los límites que ponemos y de lo que elegimos permitir en nuestra vida.
No todas las personas sabrán reconocer lo valioso que eres ni lo especial de lo que das. Para algunos, lo extraordinario se vuelve rutina y dejan de apreciarlo. Incluso pueden pasar por alto aquello que otros considerarían un privilegio.
Pero eso no cambia lo que vales.
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.
No te preocupes cuando algo te importa demasiado. Preocúpate cuando no te importa y te da igual. Sentir mucho es hermoso. La apatía es la más peligrosa para el alma.