Anoche un coche se le metió a lo bestia a mi Uber.
El del coche le grita: Huevos!
El del Uber responde: Lames, puto!
De repente, el del Uber me voltea a ver: Por cierto, no tiene nada de malo si a ti te gusta hacer eso, soy aliado.
Yo que no le dije ni Hola, me quedé tieso.
Ay, wey ya, de verdad. Mauricio Kuri no está “defendiendo a la familia”, la está usando como pinche coartada rancia para negar a las personas trans reconocimiento jurídico. Además, las personas trans no amenazan a las familias, más bien las habitan, las sostienen y las forman. Lo que sí las daña es ese pánico moral disfrazado de valores, que solo sirve para administrar exclusión. Estoy harto.