Pingüino con serios problemas psicológicos que piensa que la aniquilación de la especie humana sería la solución de todos los problemas del planeta tierra.
Por lo que estamos observando, otra vez se exponen, con suma claridad, quién es quién en la política venezolana.
Ya sabemos quienes son los traidores y los cobardes dispuestos a retroceder para ganar algo.
¿Hasta cuándo tanta bajeza?
Del régimen se puede esperar cualquier cosa, desde el lanzamiento de una chancleta hasta la tortura en sus mazmorras. Pero de la supuesta representación opositora en la llamada "mesa de diálogo" resulta intolerable cualquier insulto o maltrato, sea de hecho o de palabra. Y punto.
El chavismo se entregó a Rusia, China, Cuba e Irán para mantenerse en el poder, les dio recursos y concesiones. ¿Por qué no hacer lo mismo con un país que además puede ofrecerle ciertos beneficios adicionales? Salieron en góndola y solo tuvieron que sacrificar a 1 hombre.
CUIDADO: no incurras en el error de replicar la narrativa promovida por el régimen residual. LA COMPETENCIA JUDICIAL EN MATERIA DE DELITOS DE TERRORISMO -instaurada de forma inconstitucional mediante una resolución administrativa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como mecanismo de persecución contra la disidencia política, activistas y ciudadanos que defendieron el mandato soberano del 28 de julio de 2024 a favor de Edmundo González Urrutia- NO HA SIDO DEROGADA NI SUPRIMIDA.
En su lugar, el TSJ ha dictado una nueva resolución viciada de inconstitucionalidad por carecer de base legal, mediante la cual plantea una desconcentración territorial de la fase de control del proceso penal. Así, traslada dicha atribución a los tribunales de instancia ordinarios en las 24 entidades federales, erigiéndolos a partir de ahora, en Tribunales de Primera Instancia en Funciones de Control con Competencia en Delitos Relacionados con el Terrorismo -ademas de mantener sus otras competencias-; mientras que la fase de juicio permanece centralizada en los cuatro órganos jurisdiccionales de carácter nacional ubicados en Caracas, que venían trabajando como Tribunales de Terrorismo
Este maquillaje que pretenden presentar como supresión, obedece a dos objetivos fundamentales:
1) Simulación institucional: Evidenciar un pretendido cumplimiento formal de una directriz hecha por el Tutor, orientada a desmantelar el aparato judicial represivo, ejecutando así una mera alteración orgánica que solo maquilla la continuidad de la persecución material; y,
2) Pragmatismo coactivo: Adecuar y descentralizar la estructura punitiva del régimen residual, manteniendo intactas las causas penales en curso, con el propósito de salvar su maquinaria judicial inhibitoria y de control social ante la inminente concreción de un nuevo evento electoral.
Nuestra lucha y exigencia ciudadana no debe desfallecer y debe ser la misma: LA DEFINITIVA ELIMINACIÓN DE LOS INCONSTITUCIONALES TRIBUNALES DE TERRORISMO ASI COMO LA COMPETENCIA JUDICIAL PARA PERSEGUIR, APRESAR Y CONDENAR A QUIENES PENSAMOS DISTINTO… No habrá elecciones libres mientras haya presos políticos y Tribunales de Terrorismo…
La reinstitucionalización del país no les corresponde a Uds @jorgemillant sino a las autoridades legítimas electas por los venezolanos una vez restituida la democracia. A Uds les corresponde acordar la hoja de ruta, establecer garantías y garantizar el respeto de derechos.
Cambios cosméticos para simular el desmontaje de su estructura criminal. ¿De verdad alguien cree que el chavismo después de 27 años va a desmontarla? Si tiene algún margen de maniobra y cómplices, que los tiene, los usará para preservar el poder y volver cuando le convenga.
¿Qué pasa con el resto de las leyes que vulneran derechos civiles y políticos en Venezuela? No es solo la Ley contra el Odio ¿Qué pasará con la Ley Simón Bolívar, la Ley Antifascismo, la Ley Anti-ONG, la Ley Resorte y tantas otras leyes? El chavismo no está desmontando nada.
Me consigo con un buen amigo que saca esta cuenta: @MariaCorinaYA lleva 25 meses fuera de la calle venezolana:
-133 días en clandestinidad hasta el 9 de enero de 2025, su última concentración.
-11 meses más oculta.
-10 meses fuera del país desde el 9 de diciembre del 2025.
Sin redes sociales, estaría desaparecida. La han querido borrar del tablero y la tecnología ha sido su salvación.
Excelente análisis
Ningún dirigente tiene derecho a despojar a los venezolanos de su condición ciudadana para etiquetarlos de masa o enjambre. Opinar con criterio propio no es sabotaje, es ejercicio de ciudadanía. La falta de respeto ya no pasa por debajo de la mesa.
A ese señor le interesa su país y vela por su país y sus propios intereses, quienes tienen que velar por Venezuela son los venezolanos y nuestros representantes.
ADVERTIMOS: El TSJ que se va imponer al margen de la ley entre CHAVISMO, sus aliados y EEUU no puede ser por los 12 años, eso sería extender el oscurantismo de 27 años a 39, poco importaría la "reinstitucionalización" pues quien controla la ley tiene el control !!!
El enfermo no mejora: el proyecto de reforma de la Ley contra el Odio sustituye la cárcel por multas excesivas, eso no la convierte en una ley democrática. El poder sigue decidiendo discrecionalmente qué expresiones castigar, y la libertad de expresión continúa amenazada.
@gash276 Para algunos, acompañar un momento histórico, recuperar la independencia judicial y sentar las bases de una democracia no es incentivo suficiente. Según @gash276
si el cargo de magistrado no garantiza un mandato de 12 años, no hay suficientes razones para servir al país
La política es la nueva religion:
“Como bien señala Emilio Gentile, «la decadencia de la supremacía de las religiones tradicionales y la laicización de la sociedad y del Estado llevaron, como el racionalismo laico y cientificista preveía, a una paulatina desaparición de lo “sagrado” de la vida colectiva. En cambio, se produjo una transfusión de lo “sagrado” hacia los movimientos políticos de masas, dando vida a nuevas religiones seculares». Una metamorfosis en la que lo trascendental se transmutó en lo terrenal. Así, la creación del Estado y su separación de las instituciones religiosas consagraron a la política como la nueva deidad: ritos, símbolos y liturgias se congregaban en torno a ella, y líderes carismáticos manipulaban las pasiones para moldear al individuo a imagen de un ideal que, irónicamente, materializaba sus peores vicios.”…
“Cada vez son más los que coinciden en calificar el fenómeno woke como una religión política, y a sus guerreros como su proyecto de hombre nuevo. Para muchos pensadores críticos, su ADN está enraizado en el tronco del protestantismo. Los reformadores protestantes, al despojar a la fe de su grandilocuencia sacramental, la trasladaron al ámbito de la conciencia individual. En ese proceso, la salvación dejó de depender de sacerdotes o rituales, convirtiéndose en una cuestión de dogma personal y de una continua reinterpretación de «lo correcto». De este modo, se siembra el germen de un moralismo absoluto que, a lo largo de los siglos, ha evolucionado hacia nuevas y sorprendentes manifestaciones de puritanismo secular.
El woke no se postra ante Dios, pero sí ante la justicia social dogmática. No predica la salvación de las almas, sino la redención a través del activismo y la deconstrucción. Las universidades y redes sociales son sus púlpitos; los linchamientos digitales, sus inquisiciones. Quien no se confiese, quien no se arrodille ante sus dogmas, es un hereje del siglo XXI, excomulgado no con fuego, sino con el ostracismo y la censura.
El calvinismo, con su lógica de los «elegidos», encuentra su eco en la élite woke, que divide el mundo entre iluminados y pecadores sociales. La obsesión protestante por la culpa se ha transformado en la autoflagelación colectiva de Occidente, donde el privilegio es el nuevo pecado original, y la única forma de expiación es una vida de penitencia política que no admite perdón.”
Si más de 100 personas, incluidos notables abogados, se postularon a un comité que preselecciona candidatos, ¿por qué dicen que no habrá postulados a magistrados del TSJ si es por un período transitorio? ¿Acaso no es una oportunidad histórica para contribuir a la democracia?
Bringing an end to Venezuela’s socialist dictatorship will be our generation’s Fall of the Berlin Wall, opening a new era of freedom and prosperity across our hemisphere.
It will stand as one of President Trump’s greatest legacies, forging a free, democratic Venezuela into one of America’s strongest regional allies.
We’re ready for it, Rachel!
So glad we had the chance to reflect on all of this again.