No importa si sucede todos los días, si la greca sube lo agradezco al padre como si se tratara de un milagro. Y cosas como esa me definen como persona.
La gente que tiene la impuntualidad asumida como parte de su personalidad rankea bien alto en la falta de empatía. Irrespetuosa (con el tiempo ajeno), irresponsable (con el compromiso asumido) y deshonesta (por pautar una hora que sabe que no va a cumplir).