Las boyas sobre el extremo norte del #Pacífico reconfirman que estamos ante un notable terremoto el de hace dos horas en #Kamchatka-#Rusia y que un considerable #Tsunami está en curso.
¿Es muy lejos de Perú? SI.
Pero como somos responsables y el modelo de olas muestra que habría impactos (olas entre 0.3 y 1.0 mts por encima del nivel habitual de marea) en nuestro litoral, debemos tomar las precauciones del caso. Es lo serio.
¿Dónde? Donde tengamos actividades comerciales, deportivas, recreativas y sociales en general que se desarrollen en las orillas o a muy poca altura de ellas.
SIN EXCEPCIONES.
Millie Bobby Brown has called out journalists who have made “disturbing coverage” over her appearance changing as she grew up.
“I grew up in front of the world, and for some reason, people can’t seem to grow with me. Instead, they act like I’m supposed to stay frozen in time, like I should still look the way I did on ‘Stranger Things’ Season 1. And because I don’t, I’m now a target…
This isn’t journalism. This is bullying. The fact that adult writers are spending their time dissecting my face, my body, my choices, it’s disturbing. The fact that some of these articles are written by women? Even worse”
Este testimonio lo escribe Alfredo Beltrán, sobreviviente del Real Plaza, padre de familia que pasaba un momento ameno con su esposa y tres hijos cuando el techo se les vino encima:
“Escribo lo vivido porque siento que es una forma de liberar la ansiedad que aún tengo. ¡He visto el techo caer sobre mi familia! Me separé de ellos un instante para recoger la comida y los dejé sentados justo en el centro del patio de comida a mis 3 pequeñitos con mi esposa. Fueron segundos hasta que llegué al stand se escucharon como una tira de explosiones, tan fuertes como un terremoto que solo me hicieron retroceder, pero al girar y ver a mis hijos y mi esposa, 5 segundos bastaron para que todo el techo cayera sobre las 200 personas en el patio y sobre mis hijos. En segundos se volvió oscuro y el agua contra incendios creaba la escena de una tormenta y lluvias. Solo atiné a gritar que no era posible. Mis hijos nooooo, mi familia nooo. ¡¡No todos mis hijos!! Y con la desesperación, el temor y el dolor profundo de un padre que lo pierde todo, hice todo lo posible por meterme debajo de los escombros y tratar de llegar al centro del patio donde posiblemente pueda llegar a ver a mis niños... Era imposible, pero la gente atorada en los exteriores si pude sacar, y socorrer. Cada niño que sacaba tenía la esperanza de también sacar a mis hijos. Aunque ya estaba muy lejos y era imposible acceder, habré dado tantas vueltas alrededor del patio tratando de ingresar por los pequeños espacios, pero estos pequeños espacios eran las salidas de las pobres personas de alrededor que sufrían por salir. Los fierros de las sillas atraparon a muchos. Encontré a una señora aplastada la espalda y fracturadas las piernas. y por más esfuerzo que hacía de levantar lo que la aplastaba no se podía mover. Dos jóvenes venezolanos se acercaron a ayudar y se quedaron con ella. Yo pude continuar ingresando con esperanzas de encontrar a los míos, pero con la mente y el alma destrozada de pensar que no me podré recuperar y que mi vida no seguiría sin ellos. Al no poder ingresar y pedir ayuda, nadie quería meterse, tenían tanto miedo de ellos quedar aplastados también. Pedía ayuda a los que grababan con su celular, porque debíamos levantar peso [partes del techo]. Me sentí tan frustrado. Tenían miedo, supongo, y los entiendo, pero yo convencido de entrar pese lo que pase me quebré y caí de rodillas y tuve que aclamar a DIOS, pidiendo su voluntad, pero fuerza para sobrellevar lo que fuere. Quince minutos pasaron, que fue una eternidad, para recibir mensaje de mi esposa, diciendo que están atrapados bajo una mesa, la cúpula sombrero del techo de centro al ser más profundo como un sombrero hizo una caja, cayendo primero sobre la mesa y dejando espacio para su resguardo. Ella y mis 2 hijos a salvo, pero con la tristeza de haber perdido a mi segundo hijo, pues al escuchar el estruendo se escapa de las manos de mi esposa y corre en mi dirección sin tener tiempo a cubrirse y el techo cayendo sobre él. Lo tuvimos perdido mientras trataba de ver cómo sacar a mi esposa y mis niños y gritando por mi otro hijo perdido. Asumiendo también no correr la misma suerte de mi esposa y sus hermanos. He gritado tantas veces su nombre, que cada grito era de dolor de no verlo más sonriendo. Luego me cuenta un joven repartidor que habían visto a un niño salir arrastrado hasta la puerta de salida en dirección a los baños. Mi hijo siempre preguntaba para qué era esa puerta y esta vez se arrastró hasta allá, porque su pie tuvo una fractura. Me habré lastimado yo pues cojeaba hasta llegar a donde decían que habían visto un niño salir, y gritaba su nombre nuevamente, y me dijeron “acá hay un niño Fabrizio” y gracias a Dios era él, que había pasado todo el desastre solo por 30 minutos. Su ropa con sangre, pero no era sangre de él. Mi esposa y mis otros hijos se arrastraron también al liberar camino de escombros y pudieron salir luego de más de quince minutos. Mi esposa, de 27, mi hijo mayor de 8, el segundo que se quedó solo de 6 años, y mi niña de 3 años. Hoy domingo les cuesta dormir, y despiertan cada 30 minutos llamando por mi o por su mamá. El miedo que sentí en ese momento es algo que jamás podré olvidar. Ver a mi familia en peligro y pensar que los había perdido me dejó marcado para siempre. Lejos de proteger a mis niños. JAMAS VOLVERÉ A ESTAR LEJOS DE ELLOS. La negligencia nos ha hecho pasar la peor pesadilla de nuestras vidas, pues fue un paseo prometido a mis hijos que este viernes 21 los llevaría a jugar y a comer su comida favorita. Y una promesa a su edad ya es muy difícil de romper. Hemos pasado una tarde genial en familia, hemos disfrutado de vivir juntos, de hacer compras para la semana en Plaza Vea juntos. Hemos perdido en todo eso cosas personales que al instante nos despojamos y tiramos al suelo por socorrer. No sé quiénes son los responsables de esto, soy arquitecto, he visto las vigas enormes de acero, se cuánto pesan cada una y al ver la magnitud de los daños podían haber sido más catastróficos y más desgarradoras. Sufro la perdida de las vidas, agradezco la oportunidad de besar a mi hijos antes del desayuno y de verlos dormir en su cama, pero el daño que nos han hecho es INJUSTO. Jamás le deseo la experiencia de la incertidumbre de perder a tu familia en un instante. Hemos pagado en la clínica muchos gastos y sus protocolos de seguro no funcionaron, tuve que pagar para llevar a mi casa a mi niño. Tuvimos los dos fracturas en los pies y heridas de cortes en la cabeza. REAL PLAZA DEBE PAGAR ESO, pero ninguna reparación sacará de mi todo el sentimiento de dolor, temor y desesperación de lo vivido. TENGO MOMENTO EN BLANCO y me sigue conmoviendo el corazón la idea de lo vivido. y me conmueve al ver a mi familia conmigo por más tiempo en esta vida.!!”
- Palabras y fotos publicadas por el autor en su red social
Ayyyy amo ver a Rosalyn de Dulcefina en #ElGranChefFamosos. No solo es una maestra en lo que hace, sino que es demasiado bella persona. La necesito en un Bake Off Perú 🙏🏻
@mayenazol Mayeeee! No te hagas nada en el pelo. Nada de cortes, alisados …. Recomendaciones que le hicieron a mi hermana, luego se la boda ya te cortas 🤍🤍