Hazte tan ocupada, tan disciplinada y tan determinada que no tengas tiempo para saber qué está sucediendo en la vida de otras personas, haciendo comparaciones tontas o teniendo opiniones irracionales.
Mantente enfocada y dedicada a ti misma.
No podemos permitir seguir retrocediendo en lo que por años nos ha costado avanzar. Sea mucho o sea poco, no podemos permitir que nuestra historia se siga embadurnando de sangre.
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloro mis lagrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.