Juan Carlos Rodríguez Poré ha publicado en Facebook este suelto que comparto aquí:
ESTA SEÑORITA, TAN MONA CON SUS ZAPATOS ROJOS, ES LA HIJA DEL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO. FOTO CORTESÍA DE OK DIARIO.
Se llama Ainhoa y tiene 21 primaveras.
Acaba de graduarse en Psicología y Neurociencia en la Universidad de Bristol.
Universidad que, por lo visto, es muy prestigiosa.
No en la Universidad de Castilla la Mancha o en la Universidad de Jaén.
O en la Universidad Rey Juan Carlos, que es la universidad en la que servidor está acabando su segunda carrera, y es la mejor universidad del universo mundo.
Que, por otra parte, ya quisiera Bristol parecerse ni por el forro a Jaén.
No.
Se ha graduado en una universidad inglesa.
180.000 pavitos han costado la broma.
180.000 pavitos en tres años.
Eso sin contar otros gastos, como el Falcon de ida y vuelta para el finde venir a ver a mamá Begoña.
O la protección que presumiblemente tiene en Inglaterra.
Que a esa "ronda" la invitamos los españolitos de nuestras costillas.
Su hermanita Carlota, 19 añitos, estudia un doble grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) y Marketing en inglés en ESIC University, de Pozuelo de Alarcón.
Una universidad, por cierto, católica. Por aquello de ser coherente con el sempiterno laicismo socialista, ya saben.
Pozuelo, ADE, University, dirección de empresas...
Todo mazo de obrero y proletario.
¡¡¡ Arriba parias de la tierra !!!
Porque "Ser socialista, normalmente, es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho"
Zapatero "el joyas" dixit.
13.000 euritos al año cuestan los estudios de esta otra chiquita.
Bueno, al menos, Carlota va a comer a casa. A ver qué han puesto hoy los cocineros.
Aunque, supongo, que no volverá en metro.
O apretujada en los cercanías de "tito" Óscar Puente.
No.
Volverá en coche oficial y con la preceptiva cápsula de seguridad.
Como una señora. Porque ella lo vale.
Todo pagado, nuevamente, con nuestras costillas.
"Chiringuitos financieros" llamaba papá a las universidades privadas, en una fecha tan "lejana" como marzo de 2025.
Hay que ver lo lejos que han llegado las nietas de un proxeneta, dueño de 17 saunas y prostíbulos.
Para que luego digan que la educación no es un "ascensor social".
Mientras tanto nuestros jóvenes, por mucho que se esfuercen, tienen menos futuro que un submarino descapotable.
Un negro futuro de lleno de precariedad, hacinamiento habitacional y búsqueda de oportunidades, fuera de las fronteras de su país.
Oscuro horizonte, resultado en gran parte, de las políticas implementadas por el papá de Ainhoa y Begoña en más de ocho años de gobierno.
Políticas, detrás de las cuales, no me cabe duda existen intereses torticeros para el enriquecimiento de unos pocos.
Socialista obrero lo llaman.
Qué obsceno todo.
Buenos días. Feliz miércoles.
Por favor compartan.
Cuídense mucho. Ya lo saben, no me canso de repetirlo...
...son ustedes muy importantes.
Más de lo que se creen.
A pesar de la edad y los achaques, mi Miguel del Garlochi se ha matado para dejar esto así de bonito para el Corpus. Si pasáis por la Plaza del Pan alucinad con el gusto y con la maravilla de mantones OLÉ MIGUEL Y SU GENEROSIDAD!!
A las influencers que van a la Feria de Sevilla:
En invierno tenemos en Andalucía otro evento al que no podéis faltar.
Se llama RECOGIDA DE LA ACEITUNA. Lo vais a gozar..
Cena de antiguas compañeras de clase. 35 años.
Currículums brillantes, buenos sueldos, Instagram lleno de “mujeres empoderadas”.
Entre risas, Elena deja la copa, se toca la barriga y dice:
—He decidido dejar mi trabajo unos años para criar al bebé. Juan y yo lo hemos decidido así.
Un segundo de silencio.
Sonrisas tensas.
Hasta que habla Clara.
Bio morada, hilos sobre patriarcado, postureo 24/7.
Deja la copa de golpe:
—Es un error gravísimo, Elena. Renuncias a tu independencia para ser la chacha de tu marido. Es un retroceso.
La mesa se congela.
Elena se encoge. Mira al mantel. Se le cae la sonrisa.
Ahí entro yo:
—Pensaba que el feminismo iba de que las mujeres pudieran elegir su vida, no de que todas hicieran la misma.
Clara gira la cabeza, molesta:
—Esa es una falsa libertad. Estás perpetuando roles de género.
Ya sin sonreír:
—No, Clara. Lo que perpetúas es tu ego. No quieres mujeres libres, quieres discípulas.
Si una amiga no encaja en tu guion, la tratas de ignorante y la humillas delante de todas.
Se pone tensa:
—Estás alienada. No entiendes nada de estructuras de poder.
Traducción: “No repetís mi eslogan, así que estáis equivocadas”.
El resto de la cena, Clara la pasa deslizando el dedo por el móvil, tecleando con rabia.
Seguro que redactando un hilo sobre “lo duro que es ser feminista rodeada de mujeres machistas”.
Al salir, Elena me agarra del brazo.
Ojos brillantes, voz bajita:
—Gracias por defenderme. Pensé que estaba loca por querer criar a mi hijo.
No está loca.
Está rodeada de un activismo que ama más el relato que a las personas.
Reflexión:
Hay un feminismo que presume de “liberar a la mujer”…
siempre que elija carrera, éxito y oficina.
Si elige maternidad, hogar o cuidado, de repente es sumisa, retrógrada o “lavada de cerebro”.
La libertad no es aplaudir solo a la CEO.
Es no tratar de traidora a la que decide criar a sus hijos.
Cuando tu “feminismo” te hace atacar justo a las mujeres que dices defender,
ya no es un movimiento de liberación.
Es otra religión más,
con dogmas nuevos y la misma intolerancia de siempre.
Se suceden las saetas desde el inicio de la calle Cardenal Spínola para la Soledad de San Lorenzo en una de las recogidas con más pureza de la Semana Santa sevillana.
La superioridad estética es impepinable. No dejéis que nos roben esto. No dejéis que nos expropien la nación.
Ahora, que solo andamos buscando lo que queda de nosotros mismos en las cenizas del recuerdo, y a pesar de tanto y a pesar de todo, que nuestras últimas palabras sean siempre las mismas:
¡Viva la Semana Santa!