Óscar Puente ha dado la cara, ha dado soluciones y, después, ha dado un paso al lado.
Por dignidad. Por voluntad propia. Por respeto a las víctimas y al proyecto progresista.
Políticos como él dignifican a nuestro país y nos demuestran que no todos somos iguales. Mientras unos solo dan lecciones, otros lo dan todo.
Gracias por tanto, compañero.
Los recortes y esfuerzos de Rajoy obedecía a que la troika quiso que el sur de Europa pagara la crisis; los que promete Feijóo, en un país que es locomotora económica de Europa, se deben a que es tonto del todo y, por tanto, cruel como pasatiempo. Sin más. https://t.co/N3mubXz5An
No me canso de verlo, todos deberían verlo muchas veces; además de echarnos unas risas, las alarmas no dejarían de saltar.
¿En serio alguien cree que este mentiroso y mediocre personaje puede ser presidente del gobierno español?
Una cosa.
Yo quiero representar a Esquerra Republicana.
Y lo estoy intentando hacer con unas mínimas condiciones para poder enfrentarnos con suficientes garantías y arrestos a lo que viene.
Y lo estoy intentando hacer acompañado de otras fuerzas de izquierdas y antifascistas porque esto solos no se gana.
Y lo intentaré hasta el final.
Y ojalá ERC también lo quiera.
Nada más.
Y ni voy a entrar en ningún culebrón ni voy a rajar de nadie por mucho que se mienta y por mucho que se filtre.
Era mentira, como casi todo lo que dice Ayuso. Maricarmen sí pagaba su alquiler.
Pero, incluso si no lo pagase, sería cruel reírse de una anciana recién desahuciada. Más cuando tú acabas de intentar pillarte un ático de lujo de 6 millones pagado con dinero público. Es miserable
🚨Si tienes calle, seguro que te suena esto: en una manifestación pacífica aparecen unos desconocidos rompiendo mobiliario, agrediendo o escalando el conflicto de algún modo. Poco después la policía carga, y los "alborotadores" desaparecen entre las filas policiales. Pues esto tiene nombre: Síndrome de Sherwood.
👮Se trata de una de las prácticas más sucias que puede utilizar un Estado contra una protesta: infiltrar policías entre los manifestantes, elevar la tensión, provocar altercados y utilizar después ese caos como justificación para cargar contra todo el mundo. Lo que hace años podía sonar a conspiración para quien no lo viera en directo, hoy en día podemos corroborarlo en multitud de vídeos. La porra solo es el final. La operación empieza mucho antes.