Con un beso ahogó los gemidos de la séptima cuando por fin le dio lo que tanto le pedía a la cuarta.
En cuanto se separó de los labios ajenos movió sus dedos con cierta experiencia, buscando provocarle tantos gemidos como fueran posibles.
❛Es tan divertido verte suplicar cuando tu cuerpo me esta rogando que los meta.~❜
La cuarta continúaba tocando sobre la intimidad, separando sus labios húmedos y tentandola más y más.
❛Pídelo con más ganas sandrone.~❜
¡Ugh...! —Si la cuarta supiera como le excitaba y, al mismo tiempo, odiaba que jugase con ella y le hiciera suplicar—.
S-si... Joder, Arlecchino, lo necesito... —Gruñó, mirando su linda lencería ser apartada con descaro—.
❛Dejame escuchar todos esos lindos jadeos y gemidos.~❜
Los dedos de la cuarta apartaron a un lado las bragas de su compañera tocándole directamente.
. . . ⇢Dime sandrone...~ ¿Quieres que los meta?~
Hah... No es más que un juego para ambas. —Y se arrepintió inmediatamente de haber dicho eso, jadeando—. Tsk... Lo... Lo siento. Se siente bien... Tu mano.