— Estuvimos cerca de mi casa, ven.
Del columpio se levanta, suspirando con alivio. Al menos alguien la ayudará a buscar a su queridísimo Charlie Brown. Con paso lento pero firme, ella comienza a caminar hacia el lugar donde vio al gatito por última vez.
— Por supuesto.
Seguro que lo encontramos en poco tiempo. — afirma, poniéndose en pie entonces y mirando a su alrededor.
Tenía ya varias ideas la amazona, más no era momento.
— ¿Qué tal si me llevas al último lugar donde le viste? —
Diana escucha en silencio, dejando que llore cuanto necesite, pues los dolores y penas no deben ser guardados o quemarán el alma.
Entiende su malestar.
Es por eso que no duda ni un segundo en:
— ¿Qué tal si te ayudo a buscarlo? —
A ver, a ver... Rena ya se ha puesto a chismosear, buscando en la bolsita el color que más le llame la atención.
— ¡Este!
Al encontrar un rosado suave, ella exclama, tomando el esmalte para sacarlo de donde se encontraba guardado.