(Fernando Botero en su estudio en Paris, Febrero 2001)
Con la muerte de Fernando Botero se cierra un ciclo en la historia del arte colombiano.
#FernandoBotero
La primera directora de Museos que hubo en Colombia fue doña Teresa Cuervo Borda, Directora del Museo Nacional durante muchos años y a quien se debe su ubicación en el antiguo Panóptico. No recuerdo las fechas exactas pero fue a mediados del siglo XX.
la muerte de Jaime Ávila priva a la escena del arte colombiano de uno de sus exponentes más honestos e imaginativos. Su presencia en la Bienal de Mercosur, por ejemplo, constituyó una verdadera apertura, dentro del conceptual, para el arte latinoamericano.
La obra de Antonio Caro para El Tiempo y el Mambo es claro testimonio de que aun se puede ser imaginativo y creativo artísticamente. Que diferencia con la anterior obra para columbarios
La obra de Beatriz González para el Tiempo me tiene sorprendido por su inteligencia, su ingenio, su percepción, su creatividad, su agudeza y demás atributos. Pienso que merecería otro columbario!
El fallecimiento de Augusto Rendón priva al arte colombiano de uno e sus dibujantes y grabadores más logrados. Sus obras constituyen un legado estimulante para la vista y la imaginación. Su nombre será siempre un referente del talento implícito en la historia del arte nacional.
El llamado arte urbano que es el arte público, o sea las pinturas exteriores no tienen la pretensión de ser perdurables. sino que están sujetas a los avatares urbanos, que les pinten encima, que las borren, que destruyan las paredes etc.
@SaulHernandezB Lamento sinceramente su retiro del tiempo. Sus columnas eran in respiro entre tantas tergiversaciones de sus colegas columnistas. Lo seguiré por esta vía pues estoy siempre de acuerdo con sus opiniones. Saludo cordial
No deja de resultar extraño que antes se hablara de las irreconciliables diferencias entre lo moderno y lo contemporáneo y que ahora sean inseparables en las ferias, museos y galerías
La exposición del MAMM sobre el arte en Antioquia de los años setenta es una excelente oportunidad de recordar las difíciles vicisitudes de la época y de comprobar su atinada superación y promisorio panorama