Ser abogado:
Lo que soñe:
Litigar contra grandes empresas, dar alegatos a viva voz emocionantes, corregir las injusticias del mundo.
Lo que es:
- Vengo a presentar esto
- Tenés que presentarlo por duplicado y en la otra ventanilla pibe
- Perdón...
Argentina es el primer deudor del FMI
CUADRUPLICANDO la deuda del segundo: Ucrania, un país desbastado por la guerra.
Y toda es de Caputo.
Las jubilaciones son de $300.000 porque hay que pagar la deuda que tomó y fugó Totito.
cuando canosa acusó a lizy tagliani de pword y le paralizó el proceso de adopción pero no le hicieron pedir ni la mitad de la disculpa que tuvo que dar Florencia peña
La mamá de Messi la invitó a tomar un café a Flor Peña y aceptó sus disculpas y ustedes andan re ofendidos haciendo tremendo quilombo.
Como diría el que compra sábanas de 8 palos con plata del estado
FIN.
[AHORA] Dato de Pía Shaw: Jorge Messi está "más dolido" con Feinmann por haber revelado que "sufre una enfermedad", que con "Flor" Peña, de quien cree que "se equivocó".
Hace dos semanas Diego Recalde, vocero del gobierno, tildaba de "Suelta de cuerpo" a una piba de 14 años víctima de una violación y femicidio, revictimizándola y tratando de avergonzarla. Se han visto cosas muchísimo peores en la televisión y no hay que remontarse ni un mes.
El poema que Alejandro Martín Almeida, hijo de Taty, le dedicó a ella antes de ser detenido-desaparecido el 17 de junio de 1975
“Si la muerte me sorprende/
lejos de tu vientre,
porque para vos los tres/
seguimos en él,
si me sorprende lejos de tus
caricias que tanto me hacen falta,
/si la muerte me abrazara fuerte
como recompensa
por haber querido la libertad,
y tus abrazos entonces solo/
envuelvan recuerdos,
llantos y consejos que no quise/
seguir,
quisiera decirte mamá que parte/
de lo que fui,
lo vas a encontrar en mis/
compañeros...”
Sin título, Alejandro dejó escrita allí una de sus últimas letras, del 13 de enero de 1975, cuando faltaban meses para su desaparición. A Taty aquello le pareció parte de una despedida. Una despedida que todavía espera.
Las abuelas y las madres nos están dejando en medio del peor gobierno que existió desde el regreso a la democracia que ellas recuperaron.
Mueren libres, amadas, respetadas y reconocidas en todo el mundo.
Se van con un legado indiscutido, de esos que no podrán dejar nunca ninguno de estos lúmpenes que las desprecian y serán destinados al olvido aún estando vivos.
Los idiotas que festejan estas partidas creyendo que con ellas se termina la memoria, no entienden el país en el que viven.
Esas mujeres representaron la lucha, pero la historia misma de esos años oscuros, habita en la carne de los hijos y nietos recuperados.
Está ahi, en esas vidas, la marca de fuego de lo que el negacionismo busca inútilmente borrar.
Eso es una batalla cultural ganada.
La trascendencia. La lucha transmitida a la generación que sigue. La memoria recuperada y vuelta bandera.
Gracias por enseñarnos tanto querida Taty. Perdón por despedirte en este país tan horrible.
Lo recuperaremos. Volveremos. Y honraremos tu memoria y la de todas ustedes: madres y abuelas de nuestra patria.
Es una promesa.
Racing Club lamenta profundamente el fallecimiento de Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y símbolo de la lucha por los derechos humanos en la Argentina.
El 7 de diciembre de 2021, Taty recibió en el Cilindro el carnet de socio eterno de su hijo Alejandro, secuestrado el 17 de junio de 1975. Dijo en aquella tarde inolvidable: “Es la primera vez que piso esta cancha y pienso en las veces que Alejandro lo habrá hecho. Y lo sigue haciendo, porque Alejandro, como los 30.000, está presente”.
En medio de este momento de tristeza, les enviamos un cálido saludo a sus seres queridos y la despedimos con una certeza: su ejemplo guiará a las generaciones que continuarán bregando por un país con más memoria, más verdad y más justicia.
Esto deja una pregunta: qué hacemos cuando empiezan a faltar quienes sostuvieron tanto la memoria colectiva. Tal vez la única respuesta posible sea hacernos cargo de continuarla. Hasta siempre, Taty.