Dios es el Creador de los cielos y la tierra, del mundo y todo lo que en él habita; Dios es el Padre que se interesa por sus hijos. Dios no es el genio de la lámpara al que solamente acudes cuando quieres que te cumpla un deseo.
No importa cuántas hojas tenga la higuera si en verdad no da fruto, así como tampoco importa cuántas veces profesemos nuestra fe y digamos ser cristianos si en verdad no lo ponemos en práctica.
Me encanta cuando Jesús desenmascaró a los principales sacerdotes llamándoles "hipócritas".
No importa detrás del cargo que te escondas, que si haces lo que le desagrada a Dios, Él en su sabiduría lo sabrá porque Él conoce las verdaderas intenciones del corazón.
Recuerda que somos como un tablero de ajedrez, nosotros el tablero y Dios el jugador. No te enojes con el jugador si hace jugadas que no te gustan, especialmente si mueve personas que no te gustaría que moviera.Él es la mente maestra por tanto Él es quien te llevará a la victoria