🇮🇱🥹🙏🏻 Un grupo anónimo financió y construyó una pantalla gigante con altavoces afuera de los campamentos pro-Hamas de UCLA que muestra imágenes en bucle de la masacre del 7 de octubre.
NO van a poder con el pueblo judío.
NO esta vez
NO otra vez
NUNCA MÁS.
Am Israel Jai veKaiam laNetzaj 🇮🇱❤️
Vía @persianjewess 🙏🏻
#EstampasDeMiCuba - Para los que no son cubanos, otro ejemplo más del abuso y de la intromisión castrista en la década del 60. Este padre, que va a emigrar a los Estados Unidos, describe cómo otros estudiantes cogieron a su hijo y lo pelaron al rape porque, según ellos, no podía ir así a la escuela. Hasta en eso se metían, te abochornaban, te humillaban.
Recuerdo que en mi secundaria y, luego, en el preuniversitario, te esperaban varios profesores el lunes a la entrada de la escuela. Todo el que viniera con un poco más de pelo, o con el pelo largo, o como ellos decidieran, era sometido a un corte obligado y forzado delante de todos y sin consentimiento de los padres. ¿Qué humillación más grande puede sentir un adolescente?
En la última parte del video, los rostros del miedo, con pánico, de cubanos haciendo trámites para irse del país. La dictadura castrista no pagará sus crímenes ni en mil vidas.
Según algunos investigadores, al engendro maligno le cambiaron el nombre. Oficialmente, era Fidel Alejandro. Pero quienes han urgado en sus documentos de nacimiento, debido a su condición original de hijo ilegítimo después regularizado, aseguran que tuvo otros nombres.
La brasileña Claudia Furiati fue la primera en documentar el asunto. En Fidel Castro: la historia me absolverá (2003) asegura que el acta de bautismo de 1935 lo registra como Fidel Hipólito Ruz González, que aparece como Fidel Casiano Ruz González en un certificado de 1938 y que, en 1943, cuando fue finalmente reconocido, se le asigna el nombre por el que se lo conoció hasta el final de sus días: Fidel Alejandro Castro Ruz.
La tesis es que aprovechó esta última oportunidad para adoptar el nombre de uno de sus héroes históricos: Alejandro Magno.
Sobre el asunto, el esperpento de Fidel Castro solo le asomó a Ignacio Ramonet lo siguiente en Biografía a dos voces: «El 13 de agosto (su cumpleaños) es el día de San Hipólito Casiano, pero me dieron el nombre de Fidel por el hombre que iba a ser mi padrino».
En realidad, no nació en 1926, sino en 1927, como se ha demostrado y él mismo aceptó tácitamente en una entrevista con Barbara Walters en 1977 («de las dos fechas —1926 y 1927—, me quedo con la peor» —es decir, 1926— le dijo a la periodista norteamericana cuando le preguntó sobre el tema). Sus propias hermanas, Juana y Emma, así lo afirmaron en la entrevista que les realizaron en El Diario, en Nueva York, en abril de 1957. Más tarde, en enero de 1959, la propia madre, Doña Lina Ruz, y su hermana mayor, Ángela, reiteraron la fecha, que es la aceptada por Gerardo Rodríguez Morejón y la cual documenta luego Brian Latell en su libro Después de Fidel (1ª Edición: New York, Palgrave MacMillan, 2005. 1ª en español: Bogotá, Editorial Norma, 2006). Así pues, con el testimonio expreso y definitivo de su propia madre, no puede subsistir ninguna duda razonable de que, en efecto, Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1927.
Y con el nombre de Fidel “Alejandro”, en realidad “nació” el 11 de diciembre de 1943, cuando el Dr. Armando Ramírez Sigas, juez del Registro Civil Municipal del Ayuntamiento de Cueto, cerca de Birán, legalizó el acta de inscripción donde el padre, Don Ángel, reconocía finalmente como su hijo al joven que ya contaba entonces 17 años.
Te preguntarás: ¿qué diferencia puede haber entre una y otra fecha? Mucha: cuando irrumpe en La Habana el 8 de enero de 1959, la mayor parte de la prensa insistió en “los 33” años que tenía Castro (en realidad, 32 cumplidos, si aceptamos la falsa fecha de 1926, y con absoluta certeza solo 31 años) en explícito paralelo bíblico con Jesús de Nazaret. Esta similitud fue aprovechada, entre otros, por el entonces aún cercano y activo Carlos Franqui, en su Libro de los Doce, pero no fue el único. Blancas palomas amaestradas posadas en el hombro, imágenes aureoladas y frases altisonantes como las de José Pardo Llada contribuyeron para crear un nimbo ultraterrenal alrededor de la figura del caudillo triunfante.
Esta “confusión” con su fecha de nacimiento la comparte con otro personaje detestable muy afín: Ernesto Guevara de la Serna, quien realmente nació —por la propia declaración de los padres— el 14 de mayo, y no un mes después, como se sigue afirmando oficialmente para formar el útil paralelo con Antonio Maceo Grajales. Por otra parte, su lugar de nacimiento también está alterado. Estos dos hombres tienen, además, una juventud violenta y agresiva, así como cuestionables hábitos de higiene personal, según múltiples testimonios de amigos muy cercanos. Los compañeros adolescentes de Castro lo conocían como “Bola de churre” y “El Loco”, y los de Guevara lo llamaban “El Chancho” (cerdo) y “El Fúser” (por “El Furibundo Serna”). Resultaron muy similares en otros aspectos, pues también padecían una irrefrenable pasión en común (el odio une más que el amor): la visceral animadversión, absoluta e invencible, contra los Estados Unidos de América. Digamos que estaban hechos el uno para el otro. Ambos fueron concebidos fuera del matrimonio legal. En el caso de Guevara, los padres lo solucionaron casándose de inmediato y alterando la fecha oficial de nacimiento, y en el de Castro, con un arreglo muy posterior.
Así pues, al morir, NO TENÍA 90 años, como tanto se dijo, publicó y celebró, sino 89. Quizás el repetitivo festejo nacional que se realizó al respecto fue porque la cúpula del poder en el régimen cubano sabía bien que no llegaría a la fecha ansiada.
Cualquiera que sea la versión, para los cubanos que lo padecieron, para los que lo sufrieron y todavía lo odian, con razón, este tipejo siempre será el hijo de puta más grande del hemisferio occidental y, posiblemente, de todo el mundo. Una nación entera hundida bajo su mandato.
Hoy se cumplen 5 semanas desde que Naama Levy fuese violada y secuestrada por los terroristas de Hamás.
Puedes apreciar en la foto que sufre sangrado rectal, y que le cortaron el tendón de Aquiles para que no pudiese correr.
Nadie sabe si sigue secuestrada o está muerta.
"Alto el fuego", dicen.
En el programa #sinfiltros_tv un diputado denuncia a la dictadura de Cuba, secuestraron los pasaportes de las deportistas que decertaron en los Panamericanos de #Santiago2023 para dejarlas absolutamente indocumentadas, un acto criminal.
#CubaEsDictadura#HastaQueSeanLibres
En estas otras imágenes se pueden apreciar los lanzacohetes enterrados en el terreno junto a una edificación civil, de la incluso toman la corriente eléctrica necesaria para operarlos.
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Estos videos son una muestra de las dificultades a las que se enfrenta Tzahal a la hora de detectar desde el aire los miles de lanzadores de cohetes distribuidos por las ciudades de Gaza, y peor aún, las dificultades para destruirlos sin afectar a las viviendas. Algo imposible de lograr.