Es prerrogativa de cada ciudadano creer en lo que desee y expresarse libremente, sin censura previa, con el respeto debido a las buenas costumbres y honra ajena
En otras palabras:
Tiene que ser duro y difícil empezar a decir que se van en el 2028.
Tomemosle la palabra y deseemosle suerte al que, desde ahora, empieza a vociferar en la actualidad.
¿Quién soy yo para salir a condenarlos?