Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.
Desde que nací, mi viejo me repite todos los años:
”¿Vos sabés lo que cantábamos en el Obelisco cuando le ganamos a los ingleses?”
Después de 26 años, por fin la pude cantar yo también, después de otro 2-1 a Inglaterra.
(Vean hasta el final).