🇧🇦 Hoy el fútbol bosnio fue noticia por dos motivos. Uno ya lo sabemos: clasificarse al Mundial.
La otra: la selección sub 21 decidió no saludar a los jugadores de Israel en la previa a su partido.
La abuela que obligó al mundo a mirar.
Tenía 57 años cuando la policía entró a su apartamento de San Francisco.
Buscaban drogas. Encontraron algo más.
Había bolsas de cannabis.
Había decenas de bandejas de brownies enfriándose en la cocina.
Y había una mujer de cabello blanco que sonrió con serenidad y dijo:
“Pensé que vendrían”.
Se llamaba Mary Jane Rathbun.
La historia la recordaría como Brownie Mary.
Era 1981. El mismo año en que por primera vez se utilizó oficialmente el término SIDA.
Nadie sabía cómo tratar esa enfermedad.
Muchos ni siquiera querían verla.
Mary fue condenada a 500 horas de servicio comunitario.
El juez creyó que estaba castigándola.
Sin saberlo, la estaba enviando al lugar donde su vida cambiaría la de miles.
Eligió cumplir su condena en el Proyecto Shanti y en las salas de pacientes con SIDA del Hospital General de San Francisco. Lugares evitados, silenciosos, llenos de jóvenes que ya habían sido abandonados por el mundo.
Mary observó algo simple.
Los pacientes no podían comer.
Las náuseas los debilitaban.
La pérdida de apetito los apagaba lentamente.
Y sus brownies ayudaban.
No curaban.
Pero calmaban el estómago.
Devolvían el hambre.
Les regalaban algo que parecía perdido: un poco de alivio.
Entonces Mary dejó de venderlos.
Y empezó a regalarlos.
Los llevaba personalmente. Los repartía en las camas.
Los llamaba “mis hijos”.
Mary ya había perdido a su propia hija años atrás.
Ahora, sin haberlo planeado, estaba adoptando una generación entera de jóvenes enfermos que nadie más quería cuidar.
Horneaba cientos de brownies al día.
Gastaba su pensión en ingredientes.
Aceptaba donaciones.
Y seguía adelante.
A los 65 años fue reconocida como voluntaria ejemplar.
A los 70 fue arrestada de nuevo, esta vez enfrentando cargos graves.
Pero ya no estaba sola.
Pacientes testificaron por ella.
Médicos confirmaron lo que ella ya sabía: el cannabis tenía valor terapéutico.
El juez retiró todos los cargos.
Ese día, San Francisco declaró el 25 de agosto como el Día de Brownie Mary.
Mary siguió trabajando. Testificó ante políticos. Ayudó a impulsar leyes. Cofundó el primer club de cannabis medicinal del país.
En 1996, California legalizó la marihuana medicinal.
La historia rara vez lo menciona así, pero la cocina de una abuela había empujado una revolución médica.
Mary nunca se llamó heroína.
Nunca quiso reconocimiento.
Cuando le preguntaron por qué lo hacía, respondió simplemente:
“Porque nadie más lo estaba haciendo”.
Murió en 1999. No dejó estatuas. No dejó monumentos.
Dejó algo más difícil de ver y más difícil de negar:
Que una sola persona, actuando desde el cuidado, puede cambiar una cultura entera.
Que la compasión, cuando se sostiene el tiempo suficiente, se convierte en política.
Y que la historia no siempre la escriben los poderosos, sino quienes se niegan a abandonar a los demás cuando más los necesitan.
Eso fue Brownie Mary.
No una ley. No una consigna.
Una presencia que eligió quedarse.
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Uno de los textos más enigmáticos de la literatura argentina es el último cuento de Rodolfo Walsh, desaparecido a la fecha, al igual que su autor. Se sabe que tres personas lo leyeron, que se trataría de un texto precioso y poco más. Va🧵sobre este cuento trágico y secreto.
El metro de Madrid ha amanecido con una campaña que culpa a un tal Jimmy de la contaminación que produce, pero ¿por qué una campaña de concienciación climática dirigida a quien utiliza el transporte público?
¿Por qué se culpa a Jimmy por dejarse el grifo abierto y no las empresas cárnicas del país que gastan más agua que varios millones de Jimmys juntos? ¿Por qué se culpa a Jimmy de emitir 17 toneladas de CO2 al año, mientras un millonario emite en torno a 65 toneladas en el mismo periodo de tiempo? ¿Por qué hacen sentir culpable a Jimmy por dejarse la luz del salón encendida, mientras por ejemplo el consumo eléctrico de Google y Microsoft es superior al de 100 países juntos?
Todas estas preguntas tienen una única y simple respuesta: las élites econ��micas, que son las culpables principales del cambio climático, quieren culpabilizar a los ciudadanos de a pie de sus propios desmanes para poder así seguir contaminando como si no hubiera un mañana. Por eso no hay ninguna campaña que te diga que una persona perteneciente al 99 por ciento más pobre de la humanidad tardaría alrededor de mil quinientos años en generar las mismas emisiones que una perteneciente al 1 por ciento más rico.
Recuerda: los culpables no son los Jimmys, son los Amancios.
"Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.
En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano..."
Wislawa Szymborska
A @LindaneAne le han denunciado este vídeo y YouTube lo ha eliminado.
Así que, espero que mi gente de tuiter vuelva a demostrar que somos más y mejores.
Efecto Streisand en marcha.
RT masivo
EL HOMBRE MÁS SOLITARIO DEL MUNDO
En julio de 2022, en la selva del estado brasileño de Rondônia, un hombre en sus 60s se instaló en una hamaca dentro de su pequeña choza.
Colocó sobre su cuerpo plumas de guacamaya, y murió. Al igual que una cultura que nunca conoceremos.
🧵👇🏼
A riesgo de equivocarme y tener que tirar este tweet el lunes, me voy a aventurar una teoría sobre la última maniobra de Pedro Sánchez (porque conociendo su pasado, creo que es una de sus maniobras): no va a dimitir. Ha aprovechado una crisis para cambiar el relato (como en las generales) y provocar una oleada a su favor y en contra de la máquina del fango de la derecha, con la que relanzará la campaña del PSOE en las catalanas, después del buen resultado en Euskadi, y terminará de apuntalar la tendencia ganadora en las europeas, en las que, además, le seguirá comiendo terreno al espacio a su izquierda, desarbolado y enfrentado, mientras se convierte en el símbolo único del progresismo, como ya está ocurriendo hasta entre la gente a la izquierda del PSOE. Esto no quita para señalar que hay una guerra mediática y jurídica no solo contra Sánchez sino contra cualquier enemigo de la derecha, una guerra que nada tiene que ver con el periodismo y la justicia: se construyen causas judiciales sin pruebas, basadas en bulos, manipulaciones o noticias tendenciosas que hacen parecer sospechoso o culpable de algo a la figura a eliminar (como ocurre en el caso de Begoña Gómez, en el que además de las mentiras flagrantes, se están publicando "informaciones" en las que se conectan sin rigor ni prueba periodística alguna distintos hechos de la mujer de Sánchez para dar esa impresión de culpabilidad). Es trabajo de todos denunciar ese asalto indecente que ha conseguido cobrarse víctimas y manipular resultados electorales, pero sin beatificar a San Pedro Mártir ni olvidar que el Partido Socialista ha formado y forma parte de ese sistema y no ha hecho nada por limpiar las cloacas ni democratizar las instituciones. El bipartidismo, al que estamos regresando a marchas forzadas, es una maquinaria lampedusiana en la que cambian poco más que las caras para que todo siga más o menos igual. Sin una izquierda crítica fiscalizando tanto al PSOE como a esta derecha cavernaria, no haremos más que acelerar ese proceso de involución a la Transición 2.0. No nos dejemos hechizar por los encantos de Sánchez ni por su nueva maniobra de seducción: la crítica al golpismo de derechas no debe convertirse en la exaltación del presidente del gobierno.
La sentencia de la violación de Alves es brutal. Al margen del fallo, que podría haber sido mucha más pena, este párrafo de la sentencia es para que muchos se lo tatúen bien clarito:
Hola.
Esta es la historia de Gino Bartali.
La historia de un ciclista italiano que lo ganó todo, tanto subido a su bicicleta, como bajado de ella.
Aún hoy, 24 años después de su muerte, se le conoce todavía como “El Justo” y “El Hombre de Hierro”.
¿Me acompañas?
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
#ArtePoética