Me perturba un poco que ahora todas las críticas y hasta insultos para J3r0m* incluyan la palabra "bachiller", cuando podría decirse que es una timadora, embaucadora, vendida al patriarcado, traidora de clase, facha y mil cosas más.
Como parte del empalme ambiental está Natalia Quevedo, gerente gral. de InverBosques, empresa que destruye sabana tropical en la Orinoquía para sembrar acacias y eucaliptos, y con líos serios de apropiación de tierras de baldíos de la nación https://t.co/J3Rp2aWVf3
🚨#FALSO | La narrativa del "voto fusil" se apoya en información incompleta y contexto desactualizado
📌Se usan datos parciales del preconteo y un mapa de presencia de grupos armados de Pares de hace 11 años
🔗https://t.co/8xwrFbxRb5
la transmisión de caracol mostró a un hincha de la selección con gorra de defensor de la patria y me imagino que será de los mismos que viven bien y pudieron pagarse ir a uno de los eventos más caros pero al fin cesó para ellos la horrible noche
No entiendo la convención periodística que crea titulares sobre una desgracia según el número de víctimas oficiales, que previsiblemente cambia cada pocas horas. Esa falta de imaginación es un síntoma de por qué el periodismo cada vez es más incapaz de representar la realidad.
El señalamiento de "voto fúsil" prepara un arrasamiento. La extrema derecha colombiana siempre ha estigmatizado para justificar crímenes. María Fernanda Cabal, quien suena para ministra de Defensa, una vez dijo: “el Ejército es una fuerza letal de combate que entra a matar”
- La ONU acusa a Israel de asesinar selectivamente niños en Gaza.
- Abelardo de la Espriella anuncia que retoma y profundiza relaciones con Israel.
- Antiderechos: ESE ES EL CANDIDATO PROVIDA. FIRMES POR LA PATRIA.
@JERobledo@DELAESPRIELLAE@jrestrp Y por eso decidiste no hacer nada. Por cierto ¿en cuál libro de Mao está lo del voto en blanco? ¿es en la traducción del mandarín o del cantonés?
Que la Coyuntura sea una oportunidad para leer en serio a Gramsci y no seguir citando las mismas dos cosas de siempre.
Aquí hay un asunto serio de Hegemonía.
en fin como escribió ursula k le guin:
llevar la luz
no es un asunto fácil.
ofrecer flores
es un trabajo de generaciones
llevar luz
para que florezca en un país oscuro
requiere de expertos en iluminación
ingenieros del resplandor
❤️🩹
Lo señala, lo amenaza, lo grita. El periodista solo le pedía precisión. El jefe de la mesa, @HassNassar, no hace nada ni defiende a su compañero. No entiendo a colegas votando por esto.
Clara violencia contra la libertad de prensa. @FLIP_org
Capturaron en Estados Unidos a Beto Coral, activista y creador de contenido de la izquierda colombiana, y su pareja denuncia que habría sido sometido a tratos que podrían constituir tortura.
Tumbaron el canal de María Jimena Duzán, una de las periodistas más reconocidas de Colombia, después de publicar una columna sobre el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Un abogado de este candidato anunció que la revista Cambio había quedado «perfilada» tras revelar que la campaña abelardista registró pagos por 1.299 millones de pesos a una empresa fantasma.
El propio De la Espriella perfiló públicamente al periodista Daniel Coronell, lo llamó «difamador empedernido» y dejó claro, con su publicación, que sigue y vigila su trabajo.
Y ayer, mientras los comediantes y creadores del programa Por la ventana entrevistaban en directo al candidato presidencial de la izquierda Iván Cepeda, alguien intervino la transmisión, borró el vídeo e intentó tumbar una cuenta que tiene cerca de un millón de seguidores.
Todo esto ocurre dentro de un clima de hostigamiento creciente contra voces de izquierda, periodistas críticos y creadores de contenido que incomodan al poder. Pero señoras, señores, esto no es novedad.
El candidato Abelardo de la Espriella lo dijo claro:
«Sepan ustedes, señores de la izquierda, que en mí tendrán siempre un enemigo acérrimo, que hará todo lo que esté a su alcance para destriparlos como corresponde [...]. A esa plaga hay que erradicarla».
Los grandes medios y el periodismo que determina la conversación pública desde las mesas de radio mañanera fueron —y siguen siendo— escandalosamente laxos frente a estas declaraciones. Las trataron como una bravuconada electoral y cada vez que el candidato emite una nueva amenaza o advertencia, la tratan como una frase pintoresca o un un exceso retórico sin más.
El candidato presidencial ultra promete «destripar», «erradicar», y nos regresa al lenguaje del exterminio de un sector político. Desde ya, esta convirtiendo al adversario en una plaga, lo deshumaniza y está legitimando su eliminación.
Y la amenaza no está escondida. Está a la vista de todas las personas que hacemos parte de la esfera de la comunicación: periodistas, comunicadores, activistas, creadores de contenido y voces políticas. Aun así, demasiadas personas han decidido dejarla pasar.
Esto no resulta extraño. Hay personas que saben que la libertad de prensa y la libertad de expresión nunca se cercenan por igual. Los proyectos autoritarios persiguen a los medios y a las personas críticas mientras protegen, premian y amplifican a quienes les son funcionales.
Esa gente —ustedes ya la han visto tuitear— aplaudirá o justificará la persecución, el acoso, el encarcelamiento y el silenciamiento de un periodista, un youtuber, un opositor o un ciudadano cualquiera por el simple hecho de pensar diferente. Incluso encontrará la manera de justificar que alguien haya prometido «destriparlos».
No me dirijo a ellos.
Me dirijo a quienes están dejando pasar el hostigamiento emprendido por Abelardo de la Espriella contra la izquierda y contra el periodismo que le resulta incómodo. A quienes, en el fondo, saben que todo esto está mal, pero están eligiendo mirar hacia otro lado.
Me dirijo también a quienes hacen campaña por el voto en blanco mientras se acumulan las señales de una nueva persecución contra la izquierda colombiana y de una amenaza directa contra la libertad de prensa, la libertad de expresión y el derecho mismo a ejercer el control ciudadano o la oposición política.
A ustedes solo quiero recordarles las palabras que escribió George Steiner en su célebre ensayo Lenguaje y silencio:
«Nos hacemos cómplices de todo aquello que nos deja indiferentes».
La situación con este señor es tan grave que hasta un periodista de La FM nota sus malos tratos y su forma grosera de referirse a la población.
Colegas, ¿en verdad queremos esto durante cuatro años? Inconcebible.
Samper Ospina insiste en equiparar a Abelardo, que promete destripar (asesinar) a la izquierda, con Cepeda que no promete asesinar a nadie. Trata de igualar un fascismo comprobado con un comunismo inventado. Aumentar la confusión solo favorece la campaña del anunciado destripador